El solsticio de verano volvió a captar la atención de miles de personas en el hemisferio norte. Este fenómeno astronómico, que marca el día con más horas de luz solar del año, fue recibido este domingo por más de 20.000 personas en Stonehenge, el famoso monumento prehistórico ubicado en Inglaterra.
La celebración coincidió con el amanecer del día más largo del año, cuando el Sol se alineó con el eje principal del conjunto megalítico. El momento fue seguido por miles de asistentes que se congregaron desde la madrugada para observar uno de los eventos más simbólicos del calendario astronómico.
Según explican especialistas, el solsticio de verano ocurre cuando el eje de rotación de la Tierra alcanza su máxima inclinación hacia el Sol. Como consecuencia, los países del hemisferio norte reciben más horas de luz diurna que en cualquier otra fecha del año.
El término proviene del latín solstitium, que significa “Sol detenido”, en referencia a la aparente pausa que realiza el astro en su recorrido antes de comenzar a desplazarse en sentido contrario en el horizonte.
¿Por qué Stonehenge está relacionado con el solsticio de verano?
Stonehenge es considerado uno de los lugares más emblemáticos para observar este fenómeno debido a la alineación de sus estructuras con la salida y la puesta del Sol durante los solsticios. Este monumento, cuya construcción comenzó alrededor del año 3000 antes de Cristo, fue levantado durante varias generaciones a lo largo de aproximadamente 1.500 años.
Durante la madrugada de este domingo, el Sol apareció detrás de la conocida Piedra del Talón, provocando aplausos y celebraciones entre quienes acudieron al lugar para recibir oficialmente el verano.
Además de la observación astronómica, la jornada estuvo acompañada por rituales, música y encuentros comunitarios que reunieron a personas de diferentes edades y procedencias.

“Ha sido maravilloso ver a tanta gente reunida, todos concentrados en lo mismo, absortos en un pequeño punto central”, expresó a EFE Kath Cuts, una visitante de Bristol que participó por primera vez en este tipo de celebración.
Los arqueólogos consideran que la orientación del monumento demuestra que sus constructores mantenían una estrecha relación con los ciclos del Sol y posiblemente también de la Luna. Por ello, Stonehenge sigue siendo un punto de referencia para quienes buscan conectar con tradiciones ancestrales vinculadas a la naturaleza.
“Es precioso venir y experimentar la naturaleza, también la Historia, y la comunidad, y ver como todos lo celebran a su manera, de una forma muy singular”, afirmó a EFE Eva Miller, una joven londinense.
Para muchos asistentes, el solsticio también representa una oportunidad para hacer balances personales y proyectar metas para los meses siguientes. “Supongo que para mí es un momento para reflexionar sobre cómo va el año hasta ahora, qué he logrado, en qué puedo trabajar para la segunda mitad”, comentó Kath Cuts.
“Se mira todo lo que se ha ido construyendo -continúa Cuts- a medida que el sol ha ido creciendo, y sí, (lo que hay que hacer) para seguir adelante”.

