La piscosis posparto es una enfermedad mental poco conocida y considerada una emergencia médica a la que se le ha puesto atención en los últimos días gracias al juicio contra Lindsay Clancy, la mujer de Massachusetts acusada de matar a sus tres hijos en 2023.
Un mes antes de las muertes, Clancy había contado a su madre, Paula Musgrove, y a quien entonces era su esposo, Patrick Clancy, que tenía “pensamientos sobre hacerles daño a los niños”. Musgrove declaró ante el tribunal que su hija también repetía: “‘Esta no soy yo, nunca había sido así antes’. Y yo estaba de acuerdo, porque no lo era”.
Clancy reconoce haber cometido los asesinatos, pero se ha declarado inocente de los cargos de homicidio. Su defensa sostiene que atravesaba un episodio de psicosis posparto cuando atacó a sus hijos: Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de 8 meses.
Durante el juicio, el psicólogo clínico y forense Paul Zeizel afirmó que Clancy “era incapaz de ajustar su comportamiento a las normas legales y no comprendía la ilicitud de su acto”. La fiscalía, en cambio, sostiene que tomó la decisión de matar deliberadamente a sus hijos.
Liberal white women are outside the courthouse supporting Lindsay Clancy who strangled her three children
— Libs of TikTok (@libsoftiktok) August 20, 2026
Something is very wrong in our society pic.twitter.com/TFwdJppuKJ
La psicosis posparto, según expertos consultados por la BBC, puede provocar manía, depresión, alucinaciones y delirios. En los casos más graves, aunque poco frecuentes, puede llevar a una persona a hacerse daño o a agredir a otros. Además, es considerada como una de las enfermedades psiquiátricas más graves asociadas al periodo posterior al parto.
¿Qué es la psicosis posparto?
La enfermedad puede comenzar de manera repentina y provocar cambios importantes en el comportamiento. Susan Hatters-Friedman, profesora de psiquiatría forense de la Universidad Case Western Reserve, explicó a la BBC que entre las primeras manifestaciones pueden aparecer irritabilidad, cambios de humor, insomnio y estados similares al delirio.
“El término psicosis, en general, implica que la persona ha perdido el contacto con la realidad; esto suele incluir alucinaciones —oír o ver cosas que no están ahí— y delirios, que son creencias falsas y arraigadas que no concuerdan con la cultura de la persona”, señaló Hatters-Friedman.
La experiencia de otra mujer, llamada Meghan Cliffel, permite dimensionar la rapidez con la que puede avanzar el trastorno. En 2015, ocho meses después del nacimiento de su segunda hija, comenzó a tener alucinaciones y a creer que la seguían, que intentaban reclutarla para una secta y que incluso su esposo conspiraba contra ella y sus hijas.
En menos de 24 horas fue trasladada a un hospital psiquiátrico, donde permaneció 12 días. Posteriormente recibió el diagnóstico de psicosis posparto.
Los especialistas señalan que los síntomas pueden aparecer rápidamente y que una persona puede parecer estar bien y, poco después, perder el contacto con la realidad. Ese comportamiento fluctuante también ha sido mencionado durante el juicio de Clancy.
🚨 Lindsay Clancy’s case is a battle of experts. But mental illness cannot become an eraser for accountability.
— Mehek Cooke🇺🇸 (@MehekCooke) August 21, 2026
3 children were killed, yet their mother has become the symbol.
Without accountability, insanity becomes the next ready-made excuse after horrific acts. pic.twitter.com/O3AUyDgAFF
El día de las muertes, según declaró Patrick Clancy, su entonces esposa había pasado tiempo jugando con sus hijos y haciendo un muñeco de nieve. “Estaba pasando uno de sus mejores días”, afirmó ante el tribunal.
Horas después, cuando regresó a casa tras salir a buscar la cena, encontró a sus tres hijos muertos y a Clancy herida tras un intento de suicidio.
Jennifer Payne, especialista en psiquiatría reproductiva de la Universidad de Virginia, explicó a la BBC que una mujer “puede parecer estar bien en un momento dado y encontrarse gravemente enferma poco después”.
Una enfermedad que aún busca reconocimiento
Los especialistas no han establecido una causa única para la psicosis posparto. Entre los posibles factores se encuentran los cambios hormonales y el estrés asociado al parto, además de antecedentes de problemas de salud mental.
Uno de los principales reclamos de los expertos es que la enfermedad no aparece como un diagnóstico independiente en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), elaborado por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría.
Veerle Bergink, profesora de psiquiatría y directora del Centro de Salud Mental de la Mujer de Mount Sinai, trabaja para que la condición sea incorporada formalmente.
NEW: Psychologist Paul Zeizel recalls Lindsay Clancy's confession to her husband after killing their kids.
— Collin Rugg (@CollinRugg) August 18, 2026
Zeizel says he was in the room when Clancy first told her husband over the phone that she heard a "male voice" tell her to kill their kids.
"She had said that she heard a… pic.twitter.com/ScK4eC4hp6
“Solo se puede investigar y hablar de la enfermedad si se le pone nombre y se establecen criterios para identificarla”, señaló Bergink. “De lo contrario, no se consigue financiación para la investigación, no hay fondos, no existe un sistema de atención ni un código de seguro médico”.
Para Cliffel, esa ausencia resulta “absurda”. “Es como si nos borraran”, comentó. “Sé lo sanador que resulta que alguien ponga por fin nombre a lo que padeces”.
La sobreviviente considera que el juicio de Clancy puede servir para impulsar una conversación más amplia sobre la salud mental materna: “Como una oportunidad para no limitarnos a sorprendernos cuando ocurre una tragedia, sino para trabajar de forma proactiva en la atención a las madres y sus familias”.
¿Cómo se trata la psicosis posparto?
La psicosis posparto es tratable, aunque algunas pacientes requieren hospitalización psiquiátrica. Entre las alternativas se encuentran estabilizadores del estado de ánimo, como el litio; medicamentos antipsicóticos y, en determinados casos, terapia electroconvulsiva.
En el caso de Cliffel, el tratamiento incluyó terapia convencional, EMDR —una modalidad de psicoterapia— y litio durante un año.
“No existía una hoja de ruta asistencial que indicara: ‘así es como te recuperas de esta experiencia’”, comentó.
“Con la psicosis posparto no ocurre lo mismo; fue como avanzar a tientas en la oscuridad”, añadió.
Los expertos destacan que el desenlace del caso de Clancy es excepcional. Las investigaciones citadas por la BBC estiman que entre el 1% y el 4% de las mujeres con psicosis posparto llegan a herir o matar a sus hijos.
Cliffel pudo recuperarse y posteriormente tuvo un tercer hijo. Para reducir el riesgo de una recaída, comenzó a tomar litio inmediatamente después del nacimiento y continuó el tratamiento durante el año posterior.
“Deberíamos contar con un sistema que realmente comprenda la salud mental materna, ofrezca apoyo proactivo a todos los padres y los informe sobre lo que puede suceder”, afirmó. “Al fin y al cabo, los problemas de salud mental materna son la complicación más frecuente del parto”.

