Estados Unidos moverá parte de la ayuda militar que tenía destinada a países de Europa y Oriente Medio hacia América Latina. En total, Washington redirigirá 52 millones de dólares a Panamá, Perú, Ecuador y Colombia, países cuyos gobiernos mantienen una postura alineada con la Administración de Donald Trump.
La decisión fue explicada este martes por un representante del Departamento de Estado, quien señaló que el Gobierno estadounidense notificó al Congreso su intención de modificar el destino de estos recursos.
Los fondos hacen parte del programa de Financiamiento Militar Extranjero (FMF) y originalmente habían sido asignados a Eslovaquia, Macedonia del Norte, Túnez e Irak.

El anuncio se conoció después de la gira que el secretario de Estado, Marco Rubio, realizó la semana pasada por Colombia, Ecuador y Perú, tres de los cuatro países que recibirán ahora parte de estos recursos.
Según el Departamento de Estado, la utilización de estos fondos en América Latina permitirá combatir el “narcoterrorismo” en la “zona de influencia” de Washington y contribuirá a reforzar la seguridad del Canal de Panamá.
¿Por qué Estados Unidos redirigirá la ayuda militar?
Washington también argumentó que la medida busca reducir la dependencia de estos países latinoamericanos en materia de defensa frente a “adversarios” de Estados Unidos.
El Departamento de Estado sostuvo que el cambio está alineado con la Estrategia de Seguridad Nacional de la Administración Trump y recordó que, durante la última década, el Congreso estadounidense destinó o asignó “cerca del 80 % del FMF” a Oriente Medio.
¿Qué es la Alianza de las Américas?
Panamá, Perú, Ecuador y Colombia aceptaron incorporarse al marco operativo de la Alianza de las Américas, iniciativa impulsada por Trump para enfrentar el crimen organizado en Latinoamérica.
Este mecanismo contempla, en principio, la posibilidad de desarrollar operaciones militares conjuntas dentro de los territorios de los países participantes.
El traslado de estos recursos se suma a otras decisiones adoptadas desde el regreso de Trump al poder en 2025 que han reducido el apoyo militar estadounidense a países europeos, en medio de sus críticas a la inversión en defensa de los miembros de la OTAN.

