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¿Encontraron el Arca de Noé? El hallazgo que acabaría con un misterio de 4.300 años

La información fue reportada por el Daily Mail, que dio a conocer los resultados de los análisis realizados en la denominada Formación Durupınar, ubicada cerca del Monte Ararat.

¿Encontraron el Arca de Noé? El hallazgo que acabaría con un misterio de 4.300 años

Monte Ararat, el lugar donde habría restos del Arca de Noé en Turquía. // Foto: tomada de Noah's Ark Scans.

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Una nueva investigación sobre una formación con apariencia de barco ubicada en Turquía volvió a poner sobre la mesa una de las hipótesis arqueológicas más discutidas: que allí podrían encontrarse restos del Arca de Noé. Los investigadores que estudian el lugar aseguran haber identificado estructuras subterráneas que, según su interpretación, no tendrían una explicación geológica sencilla.

La información fue reportada por el Daily Mail, que dio a conocer los resultados de los análisis realizados en la denominada Formación Durupınar, ubicada cerca del Monte Ararat. El equipo sostiene que los estudios más recientes mediante radar permitieron detectar diferentes anomalías debajo del terreno, aunque reconoce que todavía no existe una prueba definitiva de que correspondan a la embarcación descrita en la Biblia.

Los nuevos registros muestran líneas rectas, intersecciones en ángulo recto, diferentes capas y espacios subterráneos que los investigadores interpretan como posibles cavidades. También fueron identificadas estructuras que podrían corresponder a corredores o túneles, aunque el propio equipo advierte que las imágenes de radar no representan fotografías de espacios existentes bajo tierra.

Uno de los estudios más importantes fue realizado durante 2026 por el doctor Khosrow Bakhtar, quien utilizó un sistema de radar avanzado con capacidad para explorar a mayor profundidad. La tecnología permitió localizar grandes reflectores y límites subterráneos que devolvieron las ondas hacia la superficie, además de zonas interpretadas como posibles espacios rellenos de sedimentos.

Entre las anomalías identificadas aparecen cinco estructuras que, según los investigadores, podrían formar un sistema de túneles de aproximadamente 151 pies de longitud. La altura estructural promedio calculada para ese conjunto supera los 14 pies. También fueron registradas otras anomalías con alturas aproximadas de 26, 39 y 23 pies.

El área del Monte Ararat en Turquía donde estaría el Arca de Noé. // Foto: tomada de la web de Noah's Ark Scans.
El área del Monte Ararat en Turquía donde estaría el Arca de Noé. // Foto: tomada de la web de Noah's Ark Scans.

¿Qué encontraron los investigadores bajo la formación de Turquía?

Los escaneos también detectaron una capa situada aproximadamente 16 pies por debajo de la superficie y con un grosor estimado de entre 16 y 20 pies. De acuerdo con la interpretación del equipo, esa estructura estaría dividida en tres subcapas, una característica que los investigadores relacionan con la descripción bíblica de una embarcación construida con tres cubiertas.

La investigación actual se suma a los resultados obtenidos en 2019, cuando otro estudio mediante radar registró anomalías lineales y angulares. En aquel momento, el equipo las interpretó como posibles paredes, pasadizos y compartimentos separados dentro de la formación.

Andrew Jones, fundador de Noah’s Ark Scans y quien lleva cerca de tres décadas investigando el lugar, aseguró al Daily Mail que las perforaciones y los análisis de radar realizados hasta ahora no encontraron piedra caliza ni roca madre sólida en las zonas examinadas.

“Esto destruye la teoría de que el yacimiento sea un bloque sólido de piedra caliza moldeado en forma de barco por los glaciares y la erosión tras su descenso por la ladera de la montaña”, afirmó Jones al Daily Mail. El investigador también cuestionó la posibilidad de que se trate de roca madre alrededor de la cual se hubiera acumulado lodo.

A pesar de sus afirmaciones, Jones reconoció que los estudios no han demostrado de manera definitiva que la Formación Durupınar sea el Arca de Noé. “Creo firmemente que la Formación Durupınar representa los restos enterrados del Arca de Noé”, manifestó.

Las investigaciones también incluyen muestras obtenidas mediante perforaciones. Una de ellas reveló una capa con abundante material orgánico que ahora está siendo analizada para determinar si podría contener restos de madera en proceso de descomposición.

¿Qué falta para confirmar si se trata del Arca de Noé?

Lauren Witzke, directora de marketing y recaudación de fondos de Noah’s Ark Scans, aseguró que la parte superior de la formación presenta un deterioro importante. “La capa superior, la más expuesta, se está descomponiendo, y el lodo endurecido que recubre los bordes de la embarcación es básicamente lo único que la mantiene unida”, declaró.

Witzke agregó que las capas situadas debajo de la superficie parecen encontrarse en mejores condiciones. “Es muy frágil, como cabría esperar de madera de 4300 años de antigüedad. Pero bajo la superficie, las dos capas inferiores parecen estar intactas, y creemos haber encontrado un lecho de madera petrificada”, señaló.

Hasta ahora, ninguna de esas afirmaciones ha sido confirmada científicamente. Los investigadores todavía no han establecido que el material encontrado sea madera ni han determinado mediante pruebas científicas que tenga 4.300 años de antigüedad. Jones explicó que esa cifra corresponde a una cronología bíblica propuesta para el diluvio y no a una datación científica del sitio.

Para comprobar esa posible antigüedad, el equipo deberá separar material orgánico adecuado de las muestras obtenidas durante las perforaciones y someterlo a una prueba de radiocarbono. Solo con esos resultados se podrá establecer si el material analizado coincide con el periodo que los investigadores relacionan con el relato bíblico.

En los alrededores de la formación también fueron encontrados fragmentos de cerámica correspondientes a distintos periodos, desde el Calcolítico o Edad del Cobre hasta la Edad del Hierro. Los investigadores consideran que estos restos pueden ayudar a establecer si hubo presencia humana en la zona durante diferentes momentos de la Antigüedad.

La Formación Durupınar está localizada unos 29 kilómetros al sur del Monte Ararat. Su particular silueta fue asociada con el Arca después de que, según los relatos locales, fuertes lluvias y terremotos dejaran visible la formación en 1948. En 1959, el capitán turco İlhan Durupınar identificó su apariencia de barco en fotografías aéreas.

La forma y las dimensiones del lugar alimentaron desde entonces la comparación con el Arca descrita en la Biblia, a la que las Escrituras atribuyen unas medidas aproximadas de 515 pies de largo, 86 de ancho y 52 de alto. Sin embargo, las primeras investigaciones realizadas sobre la formación reportaron tierra y rocas y respaldaron la explicación de que se trataba de una estructura geológica natural.

Los investigadores que defienden la hipótesis del Arca sostienen ahora que los nuevos datos justifican continuar con las perforaciones y los estudios. Jones aseguró al Daily Mail que esta etapa permitirá pasar de las imágenes obtenidas a distancia a la evaluación directa de muestras. “Lo que más me entusiasma de esta fase es que estamos pasando de la obtención de imágenes a distancia a la recolección de muestras físicas en las profundidades del yacimiento”, afirmó.

Por el momento, las anomalías detectadas mediante radar deberán ser examinadas físicamente para determinar qué las produjo.

El equipo utiliza los resultados de los escaneos como una guía para seleccionar los puntos donde realizar futuras perforaciones, mientras continúa el análisis de las muestras recuperadas en la Formación Durupınar.

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