Este martes el líder norcoreano, Kim Jong-un, inauguró el museo de Defensa Nacional y mostró una variedad de armamento en el que está incluido un misil balístico con potencia suficiente para alcanzar a Estados Unidos, mientras Donald Trump sigue insinuando una posible reunión entre ambos en el mes de noviembre.
Junto a los integrantes más representativos del partido de Gobierno, el Partido de los Trabajadores de Corea, su esposa y su hija, Kim participó en la inauguración del Museo de la Revolución de la Defensa Nacional, con motivo del 81 aniversario de la fundación del partido, sin que Pionyang diera información respecto de la ubicación de la exposición.
Arsenal militar expuesto
En la ceremonia, el líder norcoreano cortó la cinta inaugural y, junto con el resto de participantes, recorrió un museo que en sus salas expone desde equipo de combate personal hasta drones y misiles, incluido un misil balístico intercontinental ‘Hwasong-20’, que tiene un alcance de 15.000 kilómetros y diseñado para portar múltiples ojivas nucleares.
El museo aborda, según Corea del Norte, los “grandes frutos” en el ámbito militar del partido, y “constituye un gran tesoro nacional de trascendencia eterna que exhibe el espíritu inquebrantable y la firme voluntad revolucionaria del pueblo coreano, así como el poder absoluto” del país. Le podría interesar: Donald Trump anuncia gigantesca apuesta energética con Corea del Sur
Posible reunión entre Trump y Kim
Este anuncio llegó un día después de que el presidente de Estados Unidos, dijera que consideraba plausible reunirse con Kim en el marco de su viaje a Shenzhen (China), donde se celebrará la cumbre de líderes del Foro de Cooperación Económica de Asia Pacífico (APEC), entre el 18 y el 19 de noviembre.
En agosto, el mandatario republicano ordenó reducir las maniobras que ejecutan cada verano Washington y Seúl, ejercicios que Pionyang considera una amenaza, un gesto que pudo contentar a Kim, con el que Trump ha dicho, en repetidas ocasiones, que mantiene una excelente relación, si bien sus intentos por reiniciar el diálogo no han generado una acogida en Corea del Norte a nivel público.
Misil balístico “táctico”
Por otro lado, la inauguración tuvo lugar un día antes de que las autoridades norcoreanas lanzaran un misil balístico “táctico”. Este martes aseguraron que fue “un gran éxito”, en medio de un aumento de pruebas de este tipo en comparación con 2025 y de la escalada de tensiones con Corea del Sur, a raíz de la explosión de dos minas que dejaron tres soldados surcoreanos heridos.
En este contexto, Seúl acusó a Pionyang de plantar los explosivos y exigió una disculpa, además de haber realizado hace una semana una operación de desminado en la zona, mientras que las autoridades norcoreanas negaron estar involucradas y acusaron a las surcoreanas de mentir para justificar “provocaciones” en la frontera.

