Este jueves el expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon “no culpables” de los nuevos cargos de conspiración para cometer torturas que les imputó la Fiscalía de Estados Unidos la semana pasada.
Maduro y Flores comparecieron en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York ante el juez federal Alvin Hellerstein, una semana después de que la Fiscalía les acusara de conspiración para cometer torturas y extendiera a ambos el cargo de conspiración para cometer narcoterrorismo, que hasta ahora solo pesaba contra el depuesto líder.
“Falsas acusaciones”
Preguntado por el juez, Maduro se declaró no culpable y aseguró que está basada en “falsas acusaciones y testimonio contra su persona”. Según dijo, se trata de una “suma de elementos y ataques que ya conocía en el pasado”.
Su esposa, por su parte, fue más comedida y se limitó a declararse “completamente inocente” y “no culpable” de los nuevos cargos. Ambos afirmaron al juez haber sido informados por sus abogados de la nueva acusación y haber recibido una copia en español de la misma.
Audiencia aplazada
Esta fue una de las pocas veces que se puedo escuchar hablar a ambos desde que fueron presentados ante la justicia estadounidense el pasado mes de enero tras ser arrestados en Caracas y trasladados a Nueva York.
Tras su declaración, la audiencia se centró en el calendario a seguir. El juez aplazó hasta el 14 de junio de 2027 el inicio del juicio, que inicialmente estaba previsto para el 1 de junio. Le podría interesar: Hijo de Nicolás Maduro dice que seguirá luchando por su regreso a Venezuela
No está previsto que se celebre otra audiencia hasta el mes de diciembre. La última audiencia antes de que inicie el juicio tendrá lugar el próximo 7 de junio. La defensa solicitó contar con más tiempo para poder preparar su respuesta a la nueva acusación de la Fiscalía estadounidense.
Tras la nueva acusación, Maduro y Flores están imputados de conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a EE. UU., posesión y conspiración para poseer armas destructoras, y conspiración para cometer torturas.

