A una semana de las elecciones en Israel, el bloque opositor al primer ministro israelí, Banjamín Netanyahu, liderado por el ex jefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot, lleva la ventaja sobre la coalición gubernamental, según las más recientes encuestas, cuando faltan pocos días para las votaciones del martes 27 de octubre, aunque ninguno de las dos propuestas alcanzarían por ahora la mayoría de 61 escaños son los partidos árabes.
Estas encuestas emitidas desde ayer por la noche en canales televisivos y otros medios de comunicación locales, coinciden en ubicar por delante al bloque de Eisenkot, aunque con distinta ventaja.
¿Qué dicen las encuestas?
Por ejemplo, en el Canal 12, el más visto en el país y que es calificado de “hostil” por el Gobierno actual, ubica al candidato de la oposición 55 escaños, uno más que hace una semana, frente a los 52 de la coalición de Netanyahu, que gana dos, mientras que los partidos árabes suben de 13 a 14.
El del Canal 13, crítico con Netanyahu, reduce la diferencia a un solo escaño, con 51 para el bloque opositor y 50 para el oficialista, cifra que incluye los cuatro que obtendría Amjá Israel (Tu Pueblo, Israel), el partido derechista del general en la reserva Ofer Winter, que en cambio se queda fuera de la Knéset (Parlamento israelí) en la encuesta del Canal 12.
La encuesta de la corporación pública de radiotelevisión Kan, publicada el domingo, da 52 escaños al bloque de Eisenkot, dos más que la semana anterior, frente a los 51 de la coalición de Netanyahu, que pierde dos asientos y también la ventaja que había logrado hace una semana, mientras que la del diario Maariv, publicada el viernes, refleja un empate a 51 escaños.
En los cuatro sondeos, el partido de Eisenkot, Yashar! (¡Recto!), se sitúa como primera fuerza, con entre 20 y 24 escaños, por delante del Likud de Netanyahu, que obtendría entre 18 y 21. Le podría interesar: “No tenemos mejor amigo que Colombia”: Netanyahu tras apertura de embajada en Jerusalén
Los árabes, partidos bisagra
En medio de este panorama y colocando a estos sondeos en el medio, todos concluyen que ninguno de los dos bloques se acercarían a los 61 escaños necesarios para gobernar en un Parlamento de 120 asientos y la llave de la mayoría la tienen, según las encuestas, los partidos árabes, que suman entre 13 y 15 escaños en los cuatro sondeos, repartidos entre la Lista Conjunta (izquierda) y Raam (islamista).
Con su apoyo, el bloque de Eisenkot superaría ampliamente la mayoría, con entre 65 y 69 escaños según las encuestas, pero los partidos sionistas de la oposición no han contado tradicionalmente con las formaciones árabes para formar gobierno.
Netanyahu y el Likud han convertido esa posibilidad, encarnada en el lema: “Derecha o Palestina”, en uno de los ejes de su campaña. El domingo, el partido del primer ministro llamó a votar por un gobierno de derecha “para impedir el gobierno de Eisenkot con los partidos árabes”.
El bloque opositor lo integran Yashar!; Beyájad (Juntos), del ex primer ministro Naftali Bénet; los Demócratas, del exlaborista Yair Golán; e Israel Beitenu (Israel, Nuestro Hogar), del derechista laico Avigdor Líberman, y cuya base electoral son los inmigrantes de la antigua Unión Soviética.
La coalición de Netanyahu está formada por el Likud, los derechistas Poder Judío, del ministro de Seguridad Nacional Itamar Ben Gvir, y Sionismo Religioso, del ministro de Finanzas Bezalel Smotrich; además de los partidos ortodoxos Shas (con tirón entre sefardíes y mizrajíes) y Judaísmo Unido de la Torá (asquenazíes).
Fuera de ambos bloques queda la lista de Reservistas y el Partido Económico, de Yoaz Hendel y Yaron Zelicha, a la que Kan, Maariv y el Canal 13 dan cuatro escaños, mientras que el Canal 12 la deja por debajo del umbral electoral del 3,25 %, con un 2,1 % de los votos. El sondeo de Kan refleja además un alto grado de indecisión: el 30 % de los encuestados asegura no haber decidido aún su voto, y un 26 % se plantea no votar.
Las encuestas se publican en plena recta final de una campaña marcada por el respaldo “total” del presidente de EE. UU., Donald Trump, a la reelección de Netanyahu, por una posible nueva ofensiva a Irán y por las tensiones entre el primer ministro y su socio derechista Ben Gvir, que lo acusó de haber prometido a países de la Unión Europea dejarle fuera del próximo Gobierno.

