Este jueves se conoció que el maquinista del tren de la compañía ‘Iryo’, que fue el embestido por otro convoy, en el accidente ferroviario que le costó la vida a 69 personas, intentó desbloquear su tren dos veces y, tras ello, buscó asistencia en el centro de control, pero no logró recibir apoyo, según detallaron fuentes cercanas a ‘Iryo’ a la agencia de noticias española, EFE.
Las mismas fuentes señalaron que cada intento de reiniciar el sistema tras una caída repentina de señales de seguridad LZB, lleva entre tres y cuatro minutos, aunque en ninguna de las dos ocasiones logró arrancar el tren.
Hasta el momento se mantiene como una de las hipótesis que la imposibilidad del reinicio podría deberse a que la caída del sistema LZB se dio en 63 kilómetros, una distancia “anormal”, que destacan que, a mayor longitud de la caída, más tarda en poder reiniciar el sistema.
Detención del tren ‘Iryo’
El tren ‘Iryo’ se había detenido al encontrar “una señal en blanco” y, “como indica el protocolo”, dio inicio a las conversaciones con el centro de control de Adif (la entidad gestora de la red) sobre la reanudación de la marcha.
La maquinista del ‘Iryo’ transmitió al operario del centro de control de la estación de Atocha (Madrid) que, tras la caída del sistema LZB, el tren “no le estaba permitiendo reiniciar el sistema” y que se encontraba “todavía detenida en la señal de entrada” de Urda, en Toledo, al sur de Madrid.
Según fuentes cercanas a ‘Iryo’, la maquinista lo intentó una vez más tras esa primera y, tras no poder arrancar, contactó con el centro de control de la propia ‘Iryo’ en busca de asistencia. Le podría interesar: Aumenta a 69 la cifra de fallecidos por aparatoso accidente entre dos trenes en España
En ese momento, y mientras se gestionaba establecer la conexión, recibió el impacto del tren ‘AVE’, de la empresa estatal Renfe.

