Este sábado, un nuevo sismo volvió a sacudir a Panamá. El movimiento telúrico, cuya magnitud fue actualizada de 5,2 a 5,9, por el Servicio Geológico Colombiano (SGC), tuvo su epicentro a 20 kilómetros al noreste de Tonosí, en la provincia de Los Santos, y se sintió en distintos puntos del país, incluida la capital. Allí, el Metro de Panamá desalojó a sus pasajeros como parte de sus protocolos de seguridad.
El movimiento telúrico ocurrió a las 10:50 hora local, a una profundidad de tres kilómetros, según el reporte del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá.
La sacudida se produjo en un momento de especial sensibilidad para los habitantes de las provincias centrales y de Azuero, que aún intentan recuperarse del terremoto de magnitud 7,7 del pasado 9 de octubre.
Aquel sismo, que también tuvo su epicentro en las inmediaciones de Tonosí, causó tres víctimas mortales y cuantiosos daños en viviendas e infraestructuras.
La zona afectada también ha registrado una intensa actividad sísmica posterior al terremoto, con cerca de un millar de réplicas, algunas de magnitud superior a seis, de acuerdo con los reportes de las autoridades.

