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Cuba, colapsada por la caída del ministro y la crisis interna

La destitución del ministro de Economía ha puesto al descubierto la grave situación que atraviesa la isla, marcada por el hambre y tensiones internas.

REDACCIÓN MUNDO

13 de febrero de 2024 07:10 AM

Desde 2018, Alejandro Gil Fernández estaba al mando de la economía cubana, pero su gestión se caracterizó por el fracaso absoluto. A pesar de los planes de recuperación anunciados, como la “Tarea ordenamiento” de 2021, que prometía mejoras a través de reformas monetarias y de precios, la realidad fue un aumento de la inflación y una profundización de la crisis que desencadenó el mayor éxodo migratorio en la historia de la isla.

Su destitución, ordenada por el presidente Miguel Díaz-Canel, expone un colapso marcado por la emergencia alimentaria, el desmantelamiento de sectores estratégicos como la producción de azúcar y tensiones en el aparato gubernamental. Lea aquí: Trump pide al Supremo intervenir en pleito de su inmunidad y el asalto al Capitolio

María Victoria Gil, hermana del exministro, afirmó que su hermano era la persona más odiada de Cuba. Gil Fernández fue responsable de comunicar las peores noticias, pero aún así, Díaz-Canel lo felicitó públicamente en su cumpleaños, lo que contrasta con su destitución días después.

Cuando Gil Fernández asumió el cargo, la economía cubana enfrentaba desafíos, pero era menos árida que en la actualidad. Las reformas económicas iniciadas con Raúl Castro, como el surgimiento del sector privado y una cierta apertura a la inversión extranjera, ofrecían un panorama prometedor; sin embargo, las políticas de Trump y otros factores aceleraron el empobrecimiento del pueblo cubano. Lea aquí: Duro golpe al narcotráfico en México: histórica incautación de metanfetaminas

Ahora, al dejar su cargo para ser reemplazado por Joaquín Alonso Vázquez, Gil Fernández deja un país en una situación mucho más adversa. A pesar de ciertos intentos de apoyo al sector privado, su gestión no logró revertir el deterioro económico, lo que finalmente condujo a su destitución.

Expertos coinciden en que una de las decisiones económicas más desafortunadas en las que estuvo involucrado Gil Fernández fue la “Tarea ordenamiento” de 2021, que buscaba sacar a Cuba del estancamiento económico mediante la unificación monetaria y reformas en precios, salarios y pensiones. Esta medida fue considerada un fracaso y Fernández no logró resolver sus consecuencias negativas.

Aunque se reconoce que la situación económica bajo su gestión fue adversa, no se le considera estrictamente peor que sus predecesores. Cuba enfrentó múltiples desafíos durante su mandato, incluyendo la política de mano dura de la administración Trump, los impactos de la pandemia de COVID-19 y la caída del turismo.

En un país con una alta centralización del poder, es difícil atribuir la situación económica a un solo individuo. Fernández no fue el único responsable de los resultados económicos, ya que las decisiones clave son aprobadas por niveles superiores del Gobierno. Aunque se especula sobre las razones de su destitución en medio de la crisis económica, no se han proporcionado explicaciones claras al respecto.

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