El expresidente de Estados Unidos y candidato republicano, Donald Trump (2017-2021), calificó como “ridícula” la nueva acusación presentada en su contra en Washington relacionada con el asalto al Capitolio.
A través de su red social, Truth Social, Trump arremetió contra el fiscal especial Jack Smith, describiéndolo como “trastornado” y acusándolo de intentar revivir una “caza de brujas” en un acto desesperado para mantener las apariencias. Smith ha reformulado la acusación contra Trump, manteniendo los cuatro cargos originales pero ajustando las alegaciones para alinearlas con el fallo del Tribunal Supremo sobre la inmunidad de los actos oficiales de Trump mientras era presidente. Le puede interesar: Piden a la corte restaurar el caso contra Trump por documentos clasificados
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Trump argumentó que la acusación es un intento de “interferir con las elecciones” y desviar la atención de los problemas que, según él, la vicepresidenta Kamala Harris ha causado al país, incluyendo la crisis fronteriza, la delincuencia relacionada con inmigrantes, la inflación y la amenaza de una Tercera Guerra Mundial. Le puede interesar: Trump advierte de una posible “Tercera Guerra Mundial” si no gana las elecciones
El exmandatario también expresó su asombro por el paso tomado después del fallo del Supremo y denunció lo que considera un “abuso sin precedentes” del sistema judicial. Trump subrayó que el caso en cuestión está relacionado con la “conspiración para obstruir las elecciones presidenciales de 2020″, que culminó en el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021.
Trump también acusó a los demócratas de haber obstruido las elecciones y manipulado el resultado de 2020, mencionando las recientes declaraciones de Mark Zuckerberg, de Facebook, como evidencia de que las elecciones fueron “manipuladas” por el Departamento de Justicia. En su opinión, estas acusaciones en su contra buscan sabotear la democracia estadounidense.
El expresidente insistió en que el caso debería ser desestimado debido a la inmunidad presidencial que le corresponde, tal como dictaminó el Tribunal Supremo en julio. A pesar de los cargos en su contra, Trump aseguró que no se rendirá y confía en que los estadounidenses rechazarán las acusaciones dándole una “abrumadora victoria” en las próximas elecciones.