Misiles rusos atacaron el martes en la mañana las dos principales ciudades de Ucrania y causaron al menos seis muertos, docenas de heridos y daños en edificios residenciales luego de que Moscú rehuyó cualquier acuerdo respaldado por Kiev y sus aliados occidentales para el final de la guerra de casi dos años.
El asalto ruso incluyó más de 40 misiles balísticos, de crucero, antiaéreos y guiados, dijeron las autoridades.
Al menos 20 personas resultaron heridas en cuatro distritos de la capital, Kiev, incluyendo un adolescente de 13 años, indicó el alcalde, Vitalii Klitschko. Lea aquí: Así le iría en unas eventuales elecciones en Israel a Benjamín Netanyahu
En Járkiv, en el noreste del país, la ofensiva dejó 42 heridos y causó daños en alrededor de 30 edificios residenciales, además de romper las ventanas de unos 1.000 departamentos en un clima gélido, explicó el gobernador de la región, Oleh Syniehubov.
Los termómetros marcaban -7 grados Celsius (19º Fahrenheit), dijo el alcalde de la ciudad Ihor Terekhov.
Una sección entera de un edificio residencial de varias plantas quedó destruida, atrapando a un número desconocido de personas, agregó Terekhov. Lea aquí: Ecuador espera armamento y tecnología de EEUU para combatir la violencia
A unos 30 kilómetros (18 millas) de la frontera con Rusia, Járkiv suele ser el principal objetivo de la campaña invernal rusa de ataques de largo alcance, que suele alcanzar zonas civiles.
Los ataques mantienen a los ucranianos en vilo mientras en el frente de 1.500 kilómetros (930 millas) apenas se registran cambios. La incapacidad de ambos bandos para asestar un golpe decisivo en el campo de batalla ha llevado la guerra más allá de las trincheras y la artillería. Los analistas dicen que las fuerzas del Kremlin acumularon misiles a lo largo del año pasado para lanzar su campaña invernal de bombardeos aéreos.
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Al parecer, hay pocas opciones de que la guerra termine pronto. El ministro de Exteriores ruso desafío a Estados Unidos y a otros aliados de Ucrania en una reunión de Naciones Unidas el lunes, descartando cualquier plan de paz que ellos respalden.
Sergey Lavrov, el jefe de la diplomacia rusa, afirmó que las fuerzas ucranianas han sido “un completo fracaso” en el campo de batalla y apuntó que son “incapaces” de derrotar a Rusia.