Las autoridades de Costa Rica arrestaron este martes a 5 personas, entre ellas a una mujer que se hacía pasar por monja, como sospechosas de integrar un grupo que torturaba niños y que desviaba fondos en albergues que recibían contribuciones del Estado.
Los agentes de la sección de anticorrupción del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) detuvieron este martes a cuatro mujeres de 54 años, 52 años, 44 años y 39 años, además, de a un hombre de 52 años como sospechosos de los delitos de trata de personas con fines de explotación laboral, tortura, ejercicio ilegal de la profesión, malversación de fondos, peculado y enriquecimiento Ilícito. Lea aquí: Condenan a la madre del niño, de 6 años, que mataron en ritual de santería
El director del OIJ, Randall Zúñiga, explicó que en el sitio trabajaban, sin recibir paga alguna, novicias bajo el engaño de que en el sitio se estaban preparando para llegar a ser monjas al mando de una mujer que se hacía pasar por la madre superiora.
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El director del OIJ agregó que las denuncias señalan que los detenidos maltrataban y torturaban a los niños que estaban ingresados en el albergue como pacientes de enfermedades terminales u otras como autismo.
El OIJ, en coordinación con la Fiscalía, la Policía y el Patronato Nacional de la Infancia (PANI), efectuó este martes dos allanamientos en los albergues de la Fundación Manos Abiertas, ubicados en la provincia de Alajuela y en la de Cartago, en el centro del país, con el fin de detener a los cinco sospechosos y de recoger pruebas.
En los albergues están ingresados 79 menores de edad y 65 personas adultas mayores, quienes a partir de hoy serán atendidos en el sitio por especialistas de diversas instituciones públicas para evaluar su estado. Lea aquí: Lo capturan, sale libre y al día siguiente lo encuentran muerto en una trocha
“Durante el proceso de investigación, se pudo constatar que en esta fundación, los encargados realizaban en apariencia varios delitos como Explotación Laboral debido a que sus colaboradores tenían un exceso de funciones y no recibían el dinero por concepto de salario”, detalló el OIJ en un comunicado.
“Hacían informes con datos erróneos; realizaban malversación de fondos en la compra de bienes y viajes al exterior; y causaban daño psicológicos a los trabajadores, así como a los pacientes”, agregó.