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Prigozhin, de cocinarle sus platos favoritos a intentar derrocar a Putin

Esta es la historia de Yevgueni Prigozhin, creador de Wagner, un ejercito paramilitar que ayuda al Kremlin en su meta de convertir a Ucrania en uno de sus patios.

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OMAR ANDRÉS CARRASQUILLA LEÓN
30 JUN 2023 - 03:42 PM

Prigozhin conoció a Putin cuando el presidente ruso frecuentaba su restaurante, desde ahí se forjó una cruenta amistad que hace pocos días acabó de mala manera.

Según estadísticas oficiales, el 50 % de chefs y cocineros de Colombia han pasado por el Sena. La institución gradúa más de mil profesionales en gastronomía desde que en los años 70, en Bogotá, comenzó a impartir estudios de cocina en un sitio ubicado en la calle 53 con carrera 7a, de la capital del país. (Lea: Vladímir Putin confesó que Rusia financiaba al Grupo Wagner, ¿qué pasó?)

La Agencia Pública de Empleo del Sena destaca que anualmente más de cinco mil colombianos consiguen empleo en ocupaciones culinarias en diferentes países de los cinco continentes, dejando en alto el nombre de la institución pública, como es el caso de Harry Sasson, Humberto Sánchez, Luis Forero y Henry Acosta.

Sin embargo, y sin necesidad de citar estadísticas, es muy probable que ninguno de estos cocineros llegue a poner a una potencia mundial en vilo como lo hizo Yevgueni Prigozhin con la Rusia de Vladímir Putin, cuando el pasado 24 de junio lideró una marcha de su ejercito privado, el grupo Wagner, a 360 kilómetros de Moscú, algo que el planeta interpretó como un intento de golpe de Estado.

De perritos calientes a líder paramilitar

Yevgueni Prigozhin es jefe de los mercenarios del Grupo Wagner, un ejercito privado y paramilitar donde priman tatuajes nazis en cuellos y brazos en clara adoración al Tercer Reich de Adolfo Hitler, que es uno de los brazos armados de Rusia en su ataque a Ucrania.

Prigozhin, además, comandó una granja de troles generadores de desinformación que presuntamente influyeron de forma sustancial a favor de la campaña presidencial de Donald Trump, en Estados Unidos.

Wagner es conocido por su crueldad y sus tácticas brutales en el campo de batalla. Y fuera de él también, como parecen mostrar videos de supuestas ejecuciones de desertores. En un vídeo viral se muestra a un combatiente y exconvicto, identificado como Dmitry Yakushenko, siendo aparentemente asesinado a golpes con un mazo. Unos días después, Prigozhin apareció ante medios estatales junto al “combatiente ejecutado”, refiriéndose a él como “un buen tipo que trajo una enorme cantidad de información de su cautiverio en Ucrania”.

Pero Prigozhin no siempre fue un temido personaje en el que la tortura no es más que un mero trámite para sacar información, pues el nacido en 1961 en Leningrado, hoy San Petersburgo, antes era un cocinero. Tuvo una juventud criminal que lo llevó a cumplir nueve años de cárcel en la Unión Soviética por robo y fraude. Libre y con la caída de la URSS, se embarcó en el mundo de los negocios. Comenzó con carritos de hot dogs en su ciudad natal y luego pasó a proyectos más grandes, como un restaurante de lujo que se convirtió en un punto de encuentro para las elites rusas, incluyendo al entonces vicealcalde de San Petersburgo, Vladimir Putin.

Los negocios de Prigozhin llegaron a la cima de la oligarquía una vez que Putin llegó a la presidencia. Fundó en los noventa una compañía de catering, Concord, que obtuvo contratos exclusivos para cenas de Estado, incluida la misión de cocinar para la ceremonia de investidura de Putin y la visita del entonces presidente estadounidense, George W. Bush, a San Petersburgo. Esos contratos le valieron a Prigozhin el apodo de “el chef de Putin”.

En 2014, Prigozhin creó Wagner. Al igual que con los troles, negó cualquier relación con el grupo hasta septiembre de 2022, cuando admitió formalmente su vínculo. Analistas siempre lo han relacionado como el personaje que hace el trabajo sucio y clandestino en la guerra que Putin le declaró a Ucrania. Por ejemplo, en las regiones ucranianas de Donetsk y Lugansk, así como en África y Siria, donde los mercenarios de Wagner no solo participan en acciones de combate, sino también protegen algunas instalaciones petroleras.

Su rebelión

Prigozhin, el pasado sábado 24 junio, mandó a la porra su lealtad a Vladímir Putin, y así, dejó de ser el baluarte del Kremlin en el frente ucraniano, cuando se enfrentó contra las fuerzas regulares de Rusia y, en particular, contra el ministro de Defensa del país, Serguéi Shoigú.

Wagner atacó con sus mercenarios a bases del Ejército desplegadas en la región de Rostov del Don -a 100 kilómetros de la frontera ucraniana y sede del centro de mando militar del distrito sur-, con el objetivo de alcanzar Moscú.

Unas horas después de atravesar la región de Lipetsk, a unos 360 kilómetros al sur de la capital rusa, el líder de Wagner anunció el cese de las operaciones tras la mediación del presidente bielorruso, Aleksandr Lukashenko, quien después de “la puñalada por la espalda”, como describió Putin a la rebelión de Wagner, le dio asilo político a Prigozhin.

De esta manera, se acabó una relación de servilismo y lealtad desde que el cocinero de perritos calientes y su ejercito privado ayudara en 2014 a los separatistas rusos a anexar de forma ilegal la península ucraniana de Crimea. Años después, Wagner ganó cruciales batallas para tomar el control de importantes ciudades y regiones ucranianas en el conflicto que hoy se presenta.

¿Por qué se rebeló?

La eficiencia sangrienta del Grupo Wagner y su creciente importancia en el campo de batalla permitieron a Prigozhin lanzar una campaña contra los altos mandos rusos. En medio de la protesta pública por la falta de municiones para los soldados rusos, acusó a los líderes militares de incompetencia y atacó personalmente a ministros y generales, a quienes tildó de imbéciles culpables de recientes derrotas en Ucrania.

Se cuenta que la ambición de Prigozhin no tiene límites y que a Putín solo lo ve como parte de un ciclo que ya superó. Pero este cocinero no se corta ni se tintura el cabello, ni se inscribe al gimnasio, sino que se vaticina que desde el exilio fundará un partido político tranfronterizo con una ideología súper conservadora y de ultraderecha, con amplios retazos de neonazismo.

Este proyecto político - militar tiene las alarmas encendidas en Occidente, pues las agencias de inteligencia estadounidenses y europeas determinan que el grupo Wagner hoy comanda más de 50 mil combatientes, entre los que se encuentran exconvictos, veteranos de los regimientos de élite y exmiembros de las fuerzas especiales de Rusia. Aunque, según el mismo Prigozhin, sus mercenarios serían unos 25 mil actualmente, tras las crudas batallas que dejaron cadáveres en suelo ucraniano.

Con respecto a su rebelión militar, Prigozhin dijo que su objetivo no era “un golpe militar sino una marcha de la justicia”, que decidió emprender después de que el cruce de acusaciones con los jefes militares rusos se intensificara dramáticamente hasta el punto de que atacaran sus campamentos, según denunció.

Aunque las fuerzas mercenarias son ilegales en Rusia, el Grupo Wagner se registró como empresa en 2022 y abrió una nueva sede en San Petersburgo. Prigozhin, por ende, quiere llevar el mercadeo de la violencia a niveles insospechados. Sin embargo, toca esperar a ver si Putin lo dejará celebrar el Día Internacional del Chef, el próximo 20 de octubre, luego que le anunciara al mundo que “nadie en la historia ha sufrido los castigos que impondrá a quienes se rebelaron contra su mandato”.

Y parece que no habrá tiempo de comprar y cocinar las crispetas, pues según información de inteligencia del Ministerio de Defensa de Ucrania, el Servicio Federal de Seguridad de Rusia planteó la posibilidad de matar a Prigozhin, tras el intento fallido de rebelión. Por el momento, cada mercenario actual de Wagner tiene en sus manos un mensaje de Putin: Ejército o muerte.

Wagner en otras latitudes

Desde 2015, los mercenarios del Grupo Wagner han estado en Siria, luchando junto a las fuerzas pro-gubernamentales y protegiendo los campos petroleros. También hay mercenarios del Grupo Wagner en Libia, apoyando a las fuerzas leales al general Khalifa Haftar.

Por otro lado, la República Centroafricana (RCA) ha invitado a Wagner a proteger las minas de diamantes, y se cree que también defiende las minas de oro en Sudán. Todos estos países tienen un elemento común, son lugares donde Moscú tiene intereses.

Los expertos afirman que sus mercenarios pueden ser contratados para despliegues en zonas de guerra o realizar acciones más específicas como brindar seguridad o realizar ataques selectivos.

Alrededor del 80% de las tropas de Wagner, oficialmente llamado PMC Wagner, en Ucrania han salido de las prisiones, dijo el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos a principios de 2023.

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