El Ministerio de Defensa de Rusia afirmó este viernes que el bombardeo que causó al menos 21 muertos en el centro y este de Ucrania iba dirigido contra objetivos militares, un ataque que se produce antes de la esperada contraofensiva ucraniana, que se encuentra ya en la última fase de preparación. Lea aquí: Xi y Zelenski mantienen una larga conversación: la primera desde la invasión
Según su información, Ucrania también ha incrementado la actividad de grupos de sabotaje y reconocimiento a lo largo de toda la línea de contacto.
El ministro de Defensa ucraniano, Oleksii Réznikov, afirmó hoy por su parte que la contraofensiva ucraniana ha entrado en su fase final de preparación.

“En términos generales, estamos listos”, afirmó el ministro en una rueda de prensa, en la que dijo también que Ucrania aún no ha recibido parte del material militar prometido y no esperará a recibir los tanques Abrams estadounidenses para comenzar un nuevo contraataque para liberar más territorios ocupados por Rusia.
Tras condenar el ataque, el presidente ucraniano, Vladímir Zelenski, pidió más ayuda militar al país para evitar su repetición y proteger mejor el cielo ucraniano.
Las unidades de misiles antiaéreos de las Fuerzas Armadas de Ucrania derribaron 21 cohetes además de dos vehículos no tripulados.
El ataque causó 19 muertos en la ciudad de Umán, en la región central de Cherkasy, y otros dos, una mujer de 31 años y una niña de 2 años, en la urbe de Dnipró, en la provincia de Dnipropetrovsk, en el este, según la Policía Nacional de Ucrania.

El bombardeo también afectó a la capital, Kiev, donde no se había producido un ataque con misiles desde el 9 de marzo. Lea aquí: ¡Desgarrador! La cifra de atletas ucranianos muertos en la guerra con Rusia
La Administración Militar de la ciudad indicó en su cuenta de Telegram que no hubo víctimas entre la población civil ni destrucción de instalaciones residenciales o infraestructura.
