comscore
Opinión

‘La Cucaracha’ en el Teatro Padilla

Ismael Rodríguez era uno de los directores y creativos más notables que edificó el cine de la época de oro en México.

Compartir

La primera versión del Festival Internacional de Cine de Cartagena se realizó en marzo de 1960. Y el día martes 29, millares de personas no pudieron entrar al Teatro Padilla a ver la película ‘La Cucaracha’ que venía de competir en Cannes, ni conocer a su director Ismael Rodríguez, pues la prensa reporta que el aforo rebasaba los 3.200 lugares disponibles para la función (Diario de la Costa, 30 de marzo de 1960). Desde hacía 20 años las películas de Rodríguez se habían constituido en éxitos de cartelera en el público cartagenero, entre ellas están: ‘¡Ay Jalisco no te rajes!’ (1941), ‘¡Qué lindo es Michoacán!’ (1942), ‘Nosotros los pobres’ (1947), ‘A.T.M. A toda máquina’ (1951), ‘Dos tipos de cuidado’ (1953), ‘Pepe El Toro’ (1952), ‘Tizoc: amor indio’ (1956) y ‘La Cucaracha’ (1959). De hecho, en esta última trabajan grandes estrellas como María Félix, Pedro Armendáriz, Dolores Del Río, Flor Silvestre y Antonio Aguilar.

Ismael Rodríguez era uno de los directores y creativos más notables que edificó el cine de la época de oro en México, y había trabajado con los ídolos de las masas Pedro Infante y María Félix en más de una docena de películas, donde se destaca ‘Tizoc’. Con esta película, Infante obtuvo el Oso de Plata en el Festival Internacional de Cine de Berlín, por su actuación. Después, en 1962, Rodríguez estuvo nominado al Premio Óscar a mejor película extranjera con ‘Ánimas Trujano’. Aquella noche de martes, el director estaba acompañado de las actrices Lilia Prado y Lorena Vásquez, quienes firmaron autógrafos al pie de la Calle Larga.

En los años 60, los nombres de los artistas mexicanos convocaban a las gentes al Camellón de los Mártires, para presenciar el desfile de luminarias de varias delegaciones, pero principalmente la de México. Se trataba de la escenificación del sentimiento popular que manifestaba admiración y cariño por sus artistas y que constituía una experiencia que manifestaba su conexión con las diosas y dioses de carne y hueso del melodrama, que saltaba de la pantalla a las calles de Cartagena en esa noche en especial. La prensa reforzaba tal convocatoria con anuncios como: “El pueblo de Cartagena dará esta noche la bienvenida, en el Camellón de los Mártires, a la delegación mexicana”

Aquella noche la delegación mexicana fue largamente ovacionada en la calle, y también en el Teatro Cartagena. La prensa ratificaba la importancia de México y su cine en el Festival, toda vez que era el respaldo de una de las industrias más reconocidas, como se sabe, y movilizaba la experiencia del espectáculo hacia el interés turístico que se quería promover.

El Festival de Cine nació popular, a tal punto que se creía que tal evento era otra fiesta del 11 de Noviembre: esa era la algarabía cuando se presentó ‘La Cucaracha’ en el Teatro Padilla.

Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News