Desconcierta la posición de quienes defienden a los invasores de Marlinda y Villa Gloria ante la Acción popular que busca reubicarlos para minimizar el riesgo a que están expuestos. Entidades como el Invemar, el CIOH y el IHSA, de la Universidad de Cartagena, conocedoras de las dinámicas costeras, las tipifican como inestable y sujeta a procesos de licuación de suelo y erosión, situación conocida por la Administración Distrital, puesto que imposibilita que los servicios públicos pueden llegar hasta ese lugar. Ahora resulta que el enemigo es Rafael Vergara, cuando su intención, desde siempre, es la conservación del manglar. Es decir, de la vida, porque ese ecosistema sirve de incubadora para gran cantidad de especies, al tiempo que actúa de barrera protectora ante los posibles embates del clima y el mar, de tal suerte que con su deterioro esta zona costera se vuelve altamente vulnerable frente a la amenaza de una elevación del nivel del mar, huracanes, y otros posibles efectos de calentamiento de la tierra. Señor invasor, despierte, su enemigo es usted mismo, que se expone, cada vez más desprotegido, a los efectos del cambio climático global. Ante la impasibilidad del Estado debería apoyar esta acción, pues la única opción que tienen es salir de lo que mañana puede ser su tumba.
María Teresa Vélez de López
C.C.No. 45.421.137 de Cartagena.