Columna

Tierrabomba: ¿indiferencia u olvido?

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EDUARDO ESPINOSA FACIOLINCE
02 ENE 2011 - 12:00 AM

En la ceremonia de celebración de los 60 años del Diario El Universal, ante la propuesta (surgida de las entrañas del propio diario) de crear un patrimonio autónomo para el manejo de la riqueza económica que representa la Isla de Tierrabomba, declaró el entonces Presidente Uribe: “Que se avance en el saneamiento de la posesión y de la tenencia y que sobre ese patrimonio autónomo (…;) la Nación ayude a obtener los recursos necesarios para el gran programa de erradicación de la pobreza en Cartagena”.
Mas todo cayó en el olvido, a pesar de la terminación del proceso de Clarificación de la Propiedad de la Isla, iniciado por INCORA en el 2002 y concluido tardíamente con la Resolución de la UNAT # 1559 del 01 de diciembre de 2008, proceso cuyos términos para cualquier recurso (incluyendo la acción de revisión ante el Consejo de Estado) están vencidos.
Esta resolución define la propiedad de la Nación para la Armada Nacional, correspondiente al predio denominado “Caño de Loro”, cuyo folio de matricula inmobiliaria # 060-24930 “presenta errores”. Además, precisa que la Nación cedió al municipio de Cartagena una extensión de “700 hectáreas y no de 1.052”, inscritas en el folio de matrícula # 060-124209. Igualmente concluye que “las restantes tierras de la isla de Tierrabomba son de propiedad privada”, que “sobre ellas el estado no ha tenido ni tiene pretensiones de dominio”, “que en un tiempo fueron consideradas de utilidad pública sin que hubiesen sido adquiridas o expropiadas por el estado”, y que están inscritas en el folio de matrícula # 060-30053.
Al sol de hoy nada ha sucedido. Sólo que a Tierrabomba se le han negado sus posibilidades de desarrollo y a Cartagena recursos para la erradicación de la pobreza; permaneciendo sumergida la Isla en un peculiar marasmo seudojurídico combinado con una indiferencia asombrosa por parte del Distrito y las demás entidades responsables, a pesar de las decisiones más que tardías del INCODER. Menos mal que cursa, desde el nivel nacional, una actuación administrativa ante el IGAC para que este proceda a hacer la actualización catastral de la Isla.
Durante décadas Tierrabomba ha sido tratada con desinterés social e inapetencia económica, permitiendo en los últimos años que el caos impere en ella mientras “pescadores” de entuertos hacen fiesta con invasiones de tierra, enlodando la imagen de su historia y sus atractivos, sobre los que Álvaro Uribe vaticinó hace dos años: “pueden tener uno de los desarrollos turísticos más importantes del mundo”.
¿Por qué la indiferencia social? ¿Por qué se ignora un inmueble de propiedad Distrital tan importante? ¿Por qué no cobrar impuestos al sector privado? Cualesquiera que sean las respuestas - y definida, como está, la propiedad- introduzcamos a Tierrabomba tanto en la agenda del turismo histórico, ecológico y náutico, como en el proceso regional de impulso a los proyectos estratégicos del Caribe, y hagamos un ejercicio ejemplar de inclusión de sus nativos en el desarrollo.

espinosaeduardo@yahoo.com
 

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