Feliz y próspero año 2013, nos desea el gobierno de la “Prosperidad”, pero para todos los ricos y empresarios, mientras para los trabajadores y el pueblo hay exclusión, bajos salarios, pobreza, hambre y miseria, esta es la política gubernamental de la oligarquía colombiana, lacaya del imperialismo norteamericano.
Así lo demuestra la imposición de la regresiva reforma tributaria y el Decreto del incremento miserable de un 4,02% del salario mínimo que cada año pierde más su poder adquisitivo, mientras los empresarios se apropian de las multimillonarias ganancias que producimos los trabajadores(as) e incrementan los productos y servicios por encima del 4,02%. ¿Así habrá paz en Colombia? Este decreto tiene el sello de la clase dominante, la burguesía, expedido por su representante en el gobierno, el presidente Juan Manuel Santos. Con esto se afianza el crecimiento de la pobreza absoluta en Colombia y la baja calidad de vida de los trabajadores, esto es prosperidad para todos los ricos con exclusión para los trabajadores y el pueblo colombiano.
En Colombia se viene publicitando con frecuencia en todos los medios de comunicación las palabras “prosperidad para todos”, pero en la práctica es para todos los ricos. Es el eslogan populista y demagogo utilizado por el presidente para seguir engañando al ciudadano del común, desprevenido, y con ello continuar favoreciendo desde el Estado, los intereses de los ricos, del gran capital nacional y extranjero, excluyendo, política, social y económicamente al pueblo colombiano, reafirmando su política asistencialista con la extensión del programa “familias en acción”, que en realidad es familias por compasión, porque dan limosnas, mil pesos diarios hasta tres hijos por familia.
Prosperidad para todos los ricos, atraso y miseria para los trabajadores y el pueblo, imponiendo un salario mínimo paupérrimo y miserable que no recupera su pérdida del poder adquisitivo. El Gobierno, como empleador, viene jugando el papel de juez y parte al intervenir e imponer el incremento por decreto, he aquí la prosperidad con exclusión.
Los trabajadores y el pueblo estamos indignados con esta decisión política de la clase dominante, el gobierno y los empresarios son cucarachas del mismo calabazo, por ello el incremento del salario mínimo de un 4,02% no es justo, solo equivale a la miserable suma de $22.781 pesos mensuales, es decir, $760 pesos diarios. Esta decisión política mantiene regocijados a los ricos, que son el 4% de los 44 millones de colombianos(as), y a los empresarios extranjeros. Ambos financian las campañas electorales, una pequeña parte de este dinero lo utilizan para la compra de los votos a los ciudadanos pobres, sometidos por la burguesía a las peores necesidades.
El salario mínimo es escasamente para la subsistencia, a duras penas es para medio reponer las fuerzas perdidas, pues con este no se puede tener una vida digna, ni sostener una familia de 4 personas, pagando arriendos por $300.000 pesos, 120.000 en servicios públicos, $250.000 en útiles escolares, $200.000 en uniformes, 120.000 en transporte y merienda, $580.000 en comida, esto sin incluir gastos en medicinas y recreación, lo cual supera la suma de $1.600.0000 pesos mensuales. Este debería ser el valor del salario mínimo en Colombia.
Abajo el gobierno de la “prosperidad para todos” los ricos. ¡Abajo…;Abajo…;Abajo; Abajo el paupérrimo y miserable incremento del salario mínimo. Abajo…;Abajo…;Abajo!
*CUT BOLÍVAR
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