El presidente Juan Manuel Santos prometió que solucionaría la crisis de la salud, y en ese orden de ideas ya envió al Congreso el Proyecto de Reforma de la Salud que contiene tres cambios fundamentales: la eliminación del Fosyga, ese monstruo de los recobros, protegido por el ministro Diego Palacio, del gobierno anterior. Las cuestionadas EPS se convertirán en Gestoras, sin las atribuciones al lucro financiero que ostentan actualmente, a la vez acaba con el POS y nace “Mi Plan”.
Durante dos decenios las academias y asociaciones médicas batallaron contra la Ley 100. En la Academia de Medicina de Cartagena siempre creímos que mientras en la presidencia estuviese el promotor de la Ley 100, no se lograría llegar a un final en beneficio de los colombianos, así ocurrió. La Reforma consta de: una Ley Estatutaria que garantizará que la Salud sea un Derecho fundamental, se estudiará en las Comisiones Primeras de Senado y Cámara y otra la Ley Ordinaria que consta de 67 puntos irá a las Comisiones Séptimas.
En Colombia la salud por efecto de la Ley 100 se convirtió “en un objeto del mercado”, de esa manera amparados en esa norma surgieron los intermediarios que sin ningún control del gobierno, proclive a ese mercado, permitió la debacle y de contera favoreció la corrupción. El ministro de Protección protegió a las farmacéuticas; es una verdad conocida que los medicamentos en Colombia son más caros que en Venezuela, Ecuador, Perú, Brasil, Argentina e inclusive en Europa. Indudablemente la reforma va dirigida a terminar definitivamente ese malestar para los pacientes del país, factor que contribuyó a ocasionar el colapso de la atención en salud.
En resumen lo más importante de la Reforma de la Salud podemos sintetizarlo así: El Estado actuará como afiliador, recaudador y pagador. El Gestor de Salud administrará los programas de salud y de prevención. Las clínicas y hospitales serán los encargados de atender la salud de los enfermos.
Es importante reiterar que desde hace dos decenios las EPS manejaban el dinero del Gobierno. Los Gestores de Salud no tendrán esa facultad, los dineros pasarán a la nueva entidad afiliadora “Salud Mía” que los girará directamente a los hospitales y solamente ejercerán auditoría de los servicios médicos prestados por los hospitales y clínicas. También se encargarán de los programas de Prevención en Salud. “Salud Mía” es descrita en el Proyecto de ley como una entidad pública de naturaleza especial del nivel descentralizado, con autonomía administrativa, financiera y presupuestal que manejará un presupuesto de 26 billones de pesos anuales.
La Reforma está ahora en manos de los congresistas, será revisada con detenimiento, ojala el “lobby” de los enemigos de la Reforma fracase esta vez y el Proyecto de la Salud de Santos sea una realidad.
*Exdirector de El Universal. Académico de Medicina e Historia.
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