Aunque me referiré a las gestas de un gran dirigente, como lo fue, Billy Chams, no puedo dejar de lado la grave crisis que ha venido afectando a nuestra querida, amada, caótica y saqueada ciudad, responsabilidad que no es solo del alcalde electo, Campo Elías Teherán Dix, como se quiere hacer ver, sino también producto de varias administraciones y dirigentes que por décadas, institucionalmente, han venido destruyendo el Distrito de Cartagena, sumado a la gran apatía e indiferencia ciudadana.Señalar a Campo Elías Teherán, como único responsable de todo lo que pasa, es gigantesca mentira del régimen porque solo estuvo pocos meses en el sillón de la Aduana, desde donde aportó su cuota de desgobierno y caos, pero hemos de señalar que esta crisis no es de ahora, tiene lustros, por lo que estimamos que un debate serio sobre la crisis de la ciudad no debe incluir solo al alcalde electo, Teherán Dix, cuya responsabilidad es evidente, sino que miremos hacia atrás y hacia todos los lados.
Pero hoy me referiré también a las calidades humanas, a los valores humanos de un líder, de un gerente del deporte, de un hombre con excelentes calidades humanas, gloria de Colombia, del boxeo, Billy Chams.
No conocí personalmente a este gran personaje, forjador de campeones mundiales, inteligente, visionario que supo encontrar talentos deportivos, figuras del boxeo, ejemplo que ojalá encuentre émulos en todo el país para beneficio del deporte.
Billy Chams es, sin duda, una lección de vida, porque de la nada condujo al éxito a personas humildes, demostrándole que a través del duro deporte, del boxeo, podrían llegar al éxito, indicándoles y construyéndoles el camino del triunfo, con fe y disciplina.
Billy Chams, uno de los mejores, sino el mejor, promotor boxístico de Colombia, 107 combates mundialistas, más de 15 títulos mundiales adquiridos, empresario y promotor excepcional, gestor del último título logrado en Colombia, por el Momo Romero, el 16 de febrero, símbolo eterno del éxito.
Sus apadrinados, nuestros excampeones y campeones hablan muy bien de él, rodeado de una gran equipo, de otro grande, Orlando Pineda, entrenador de entrenadores, a quién Colombia, Cartagena, Barranquilla y la Costa Caribe deben también muchos títulos mundiales obtenidos.
La grandeza de Billy Chams, guía y orientador humano, maestro del deporte y de la vida, gigante constructor de triunfadores como Fidel Bassa, Tomás Molinares, Rafael Pineda, Irene ‘Mambaco’ Pacheco, Luis ‘Chicanero’ Mendoza, Rodolfo Blanco, Harold Grey, Francisco ‘Araña’ Tejedor, Beibis Mendoza, José Sanjuanelo, Miguel ‘Huracán’ Barrera, Kermin Guardia, César Canchila, Daniel Reyes, Ricardo Mochuelo Torres y Jonathan Romero, entre otros.
El gran Billy, gran ser humano, nuestros boxeadores lo consideraban como un padre. “A ese hombre le debo mucho en mi vida”, sollozaba el momo Romero. “El me hizo campeón”. “Es el mejor apoderado de Colombia”, Irene Mambaco Pacheco. Paz en su tumba. Gracias Billy Chams, toda Colombia te da las gracias.
Abogado y profesor universitario
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