El reto de los gobernantes es realizar un buen gobierno. El de los electores es elegir un buen gobernante. Esta es la premisa que deben tener en mente todos los votantes en Cartagena cuando el 14 de julio nos acerquemos a las urnas con una decisión limpiamente meditada, analizada y definida.
Cartagena lo necesita y lo merece, la persona que escojamos para nuestra Alcaldía ha de ser la más calificada y preparada. Lejos de oportunismos, libres de presiones y más allá de pensamientos de partidos o de grupos, nuestra obligación es saber escoger, no por el posible y temporal provecho personal, sino por las calidades que encontremos y lo que pensemos de quien va a actuar para el bien de la ciudad y de todos sus habitantes.
El potencial de Cartagena es enorme. Es aquí donde con frecuencia se realizan encuentros de líderes nacionales y mundiales. Es aquí donde grandes obras de infraestructura, de carácter público y privado, tales como la ampliación de la refinería, los trabajos de recuperación de la ciénaga o la mejora de la malla vial, se han de desarrollar con trasparencia como generadores de empleo digno. Es aquí donde la oferta cultural que ofrezcamos, nos debe ubicar como la capital cultural del Caribe. Es aquí, donde nuestra condición de ciudad hermana de distintas ciudades del mundo nos debe ayudar a desarrollar proyectos que mejoren la educación y la salud, o la preservación y buen uso del patrimonio histórico.
Nuestra ciudad cuenta con enormes riquezas. Su patrimonio cultural e histórico, su belleza natural, el auge turístico que atrae cada vez más visitantes, su capacidad como sede de eventos de orden regional o mundial, la actividad industrial y artesanal rica y pujante, el potencial agrícola, piscícola y pecuario de la región, la calidad de sus gentes.
Todo está dado para que construyamos un mejor futuro, para ello requerimos de gobernantes preparados, con capacidad gerencial y sentido social, capaces de conformar un equipo que miré por la equidad, por el progreso y que más allá de las promesas avance en las ejecuciones.
Necesitamos que quien sea elegido el mismo día de su posición arranque a trabajar por el bien de la ciudad, solo ha de importar la visión de un mejor mañana, la capacidad de sumarnos al proyecto de hacer de nuestra tierra un lugar de bienestar, de crecer con justicia, de buscar solución a nuestras carencias históricas, de sembrar las bases para que en el futuro las nuevas administraciones entiendan que tendrán la compañía y el soporte de toda la ciudadanía si se comprometen a buscar el bien común.
El 14 de julio nuestra decisión ha de ser la adecuada y a partir de ese momento, libres de sectarismos y personales ambiciones, seremos nosotros los responsables y constructores de nuestro presente y futuro.
galeriachicamorales@yahoo.es
*Rotaremos este espacio entre distintos columnistas para dar cabida a una mayor variedad de opiniones.
