Columna

Calma en un instante

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ADOLFO GÓMEZ AGÁMEZ
05 JUL 2013 - 12:00 AM

Algo que me sucedió recientemente casi me quita la calma. Les cuento, envié un trabajo y por no llenar cierto requisito, no fue aceptado y en ese momento me sentí rechazado, pero me di cuenta que no era lo suficiente para quitarme la calma. Eso me llevó a escribir este artículo, porque como a mí, cualquier situación similar te puede alterar pero con este ejercicio puedes encontrarte nuevamente con el sosiego y la calma.Con todo lo que está pasando en nuestro medio estoy seguro que usted pagaría lo que fuere para conseguir la calma, pues bien, use esta misma palabra, calma, repítala unas cuantas veces y notará que los simples sonidos de esta palabra bastarán para que comience a sentirla.
Imagine cuán espléndido resultaría si pudiera vivir sintiéndose totalmente tranquilo y a gusto por mucho que quienes lo rodeen, pongan a prueba su paciencia, por catastróficas que sean las noticias que lea en el periódico o vea en la televisión y pese a las restricciones que le imponga la situación económica,   
No solo podrá abordar mucho mejor los obstáculos que la vida le plantea, sino que gozaría mas de su existencia. Disfrutaría de un deleite y de un entusiasmo por la vida que apenas conocen las personas corrientes y acogería cada día con una ilimitada sensación de aventura. Por desgracia, para lograr tal situación de manera permanente hacen falta voluntad y esfuerzo.
Hubo un tiempo que se hablaba de los “nervios”, luego se denominó “ansiedad”y ahora todo el mundo lo llama “estrés”.
El enemigo número uno de la calma es el estrés.
Un modelo empleado para conocer al enemigo es el empleado por el investigador del estrés, H.Selye quien pone de relieve la existencia de cuatro diferentes tipos de estrés.
Conozcamos la eutensión, que no es más que la tensión que acompaña a las cosas excitantes de la vida: el primer beso, un premio de la lotería; este es el estrés positivo o eustrés, algo que debería estar presente en nuestra existencia en ciertas dosis.
Frente a la eutensión se encuentra la subtension, que acompaña a los sentimientos de tedio, desesperanza e inmovilidad física, ejerce un efecto negativo. La sobretensión se produce cuando usted supera sus límites, puede sobrevenir con tanta facilidad en la vida empresarial como una maratón y tiene también un efecto negativo. El Distrés  implica, obviamente frustración, miedo, enojo ó ansiedad.
  Ahora bien la combinación ideal seria cierta dosis de estrés positivo, sin la cual  la vida sería muy monótona y menos eficaz, con la menor cantidad posible de estrés negativo.
Algunos estudios han mostrado que los individuos que carecen de tensión positiva rara vez llegan al máximo de su eficiencia.
Entonces no olvidemos que nuestro enemigo es el estrés negativo.
A la tensión negativa se le atribuye toda clase de achaques: desde el aumento de la incidencia de las enfermedades cardiacas hasta la obesidad y la urticaria. Provoca hipertensión, indigestión, estreñimiento, palpitaciones, impaciencia, insomnio e impotencia.  Pero lo pero es que por su causa usted se siente mal.
Por lo anterior le invito a repetir varias veces: calma, calma, calma y notará que comienza a sentirse mejor y si también lees la Biblia y escuchas la voz de Dios y de Jesucristo, estoy seguro que conseguirás calma dentro de esta ola de violencia desesperante  que nos hacen vivir los amigos del estrés.
Así las cosas, cuando sientas que algo es negativo y te agrede, repite Calma, Calma, Calma y tendrás paz  y buen discernimiento. .

www.clinicadelapieladolfogomez.com
a_gomezagamez@hotmail.com
@A_GomezAgamez

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