comscore
Columna

¿Estrato social alto?

Compartir

Las mentiras repetidas con disciplina se transforman en verdades consentidas. Es el poder de la constancia y del tiempo, que tienen la potestad de vestir a un embuste con las telas de una escriturada pública. 

Digo lo anterior, porque tengo tantos años de estar recibiendo facturas, cuentas de cobro, pagos de servicios públicos e impuestos bajo la leyenda de “estrato social alto”, que ya se me olvidó quién tiene la potestad en el universo de escriturar semejante condición socioeconómica. Es cierto, mí estimado lector, ¿quién puede demostrarme que en realidad vivo en un barrio de “estrato social alto”? ¿Cuáles son las condiciones de calidad de vida para sustentar semejante calificativo?

¿Alguien puede mostrarme la última evaluación realizada a mi barrio?

A mi manera de ver las cosas -por el contrario- diría que “estrato social alto” era lo que teníamos hace 40 años, cuando vivíamos en casas de patios amplios, con árboles enormes y solares llenos de iguanas y “lobitos” azules. O cuando de niños podíamos jugar en las calles -hasta altas horas de la noche- sin la preocupación de ser atracados o atropellados por algún loco desquiciado. Eso sí era calidad de vida. O cuando la peladera podía pescar y bañarse tranquila en las aguas transparentes de nuestra bahía; mientras que el resto de los mortales departían en unas playas organizadas. O cuando de niños teníamos el permiso de tomar un bus, para ir solos al Centro y regresar tranquilos a casa.

Pero… ¿y qué me ofrece hoy día mi “estrato social alto”? ¿Qué me puede ofrecer a cambio de unos impuestos que sí vienen subiendo a niveles de “estrato social exorbitante”? ¿Acaso una jungla de edificios apretujados, con las mismas vías y parques de hace 40 años? ¿Acaso unas playas despelotadas, con su tumulto de vendedores ambulantes y sus mesas de fritos destartaladas en cada esquina? ¿O acaso una multitud de carros parqueados frente a la casa, con unos equipos de sonido que terminaron siendo más inteligentes que los mismos dueños que los prenden a todo volumen?

Es curioso, pero dicen que vivo en un “estrato social alto” y lo que veo son calles rotas e inundadas de agua salada. Y sigo pagando mis impuestos y lo que recibo a cambio es un barrio asfixiado y desbaratado, con sus trancones cotidianos y la misma salida de hace 40 años.

¿Llorando sobre el sancocho derramado? No compañero… más bien recordándonos lo mucho que hemos perdido desde cuando en política electoral hemos actuado como “estrato social abstencionista” o como “estrato social retardado”.

*Empresario

jorgerumie@gmail.com

Siga las noticias de El Universal en Google Discover
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News