Como muchos recordarán, en determinadas ocasiones recurro a los servicios de un asesor político quien reside en el famoso “Centro Mental de Reposo de Nuestra Señora de las Neuronas”. Está en las tierras gloriosas de Mahates, y su nombre, por respeto hacia él, no lo puedo decir. Sin embargo, sí debo recordarles que de su “unidad sellada” surgen los cortocircuitos normales de aquellas personas a quienes se les cruzan los cables.
En fin, cuando llegué al pueblo a buscarlo, lo encontré –como siempre - encaramado en un árbol en el patio del auspicio. Me llama la atención que lo veo de abrigo y bufanda. Le hago señas para que me identifique, y le digo: “Amigo, ¿me recuerdas?” Y él, con su rostro adusto, me contesta: “Cómo no voy a recordarte, con esa cara de ‘bocadillo con queso’ que tienes. Aquí estoy fregado en mi pueblo, donde no deja de nevar. Dicen que el ganado se está muriendo de frío y yo deseando sembrar pensamientos y manzanas. Pero como hablan de que estoy loco y debo pensar positivamente, estoy proponiendo al mundo que Mahates sea la nueva sede de las olimpiadas de invierno”.
“Pero fulano”, le interrumpo, “me gustaría hablar sobre política, ¿te han llamado de alguna campaña presidencial para que los asesores?” Y sonriente, me dice: “¿Llamarme? Pero si las campañas presidenciales no necesitan asesores políticos, necesitan cirujanos plásticos. ¡Dios mío, cuánto candidato feo! ¿No te das cuenta? ¿Te imaginas la imagen internacional de nuestro país? No habrá mujer que desee venir a Colombia. Y solo falta que se lancen los doctores Lozano y Petro para completar el equipo de las estrellas”.
“Mira”, prosiguió el señor, muy animado: “sabes una cosa, el presidente Santos está mal asesorado. Si quiere tener éxito con su proceso de paz, él, con esa carita de ‘Chucky’ que tiene -con esa mezcla entre hinchado y recién levantado que tiene- debería aprovechar para ponerse una sábana en la noche y asustar en La Habana a los negociadores de las Farc.
Sí, como en ‘María Mandunga’, para que veas como firman la paz, incondicionalmente. Y si puede acompañarle el doctor Zuluaga, pues mucho mejor. ¿O es que desconoces que a Óscar Iván le dicen el ‘doble feo’? ¡Sí, el ‘doble feo’!, porque todos en su casa aceptan que es un hombre maluco, pero cuando se ríe, no friegue, se empeora. Como asesor político le recomendaría que se autoproclamara el ‘anti-buenmozo’, para que en términos de imagen sea más proactivo”.
“En todo caso, las Farc quieren elegir presidente nuevamente y que ‘María Mandunga’ ilumine al proceso de paz”, sentenció mi asesor, apretándose la bufanda.
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