Columna

Furgones de cola

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JULIO ENRIQUE CARRASCAL PUENTE
05 JUN 2014 - 12:02 AM

La sensatez es aquella virtud que permite prever y evitar faltas y peligros; da moderación, y en política, después de un análisis de la situación internacional, la coyuntura y los objetivos propuestos, alejados de cualquier interés particular y teniendo en mente los intereses generales de los pueblos y la naturaleza, lleva a proponer una táctica acertada.

Nadie puede tener la más mínima prueba en mi vida revolucionaria de acusarme de radical o de izquierdista. Yo, que siendo Presidente Nacional de la Unión Sindical Obrera, a fines de los 80 tuve el valor de ir a al menos 4 campamentos del EPL a convencerlos en un intenso debate sobre la necesidad de dejar las armas y hasta me convirtieron los otros grupos en objetivo militar que y hasta del país me tocó salir.

Se realizó un acuerdo de paz con fundamento en una nueva Constitución por discutir y aprobar en un gran acuerdo nacional que incluso se le debe a la reflexión del mismo Virgilio Barco Vargas. Los resultados fueron que la primera gran reforma realizada por esta rancia oligarquía fue la de revivir los auxilios parlamentarios. Esos mismos que aún defiende Santos, copiando la democracia sajona que le entregaba a duques y marqueses cuotas del presupuesto para llenar sus bolsillos y lograr el respaldo al rey, porque también es una democracia con rey o reina.

Los objetivos democráticos supremos de los colombianos (as) me ponen al lado de quienes rechazaron a los 10 millones de votantes por Santos y Zuluaga, que en su mayoría se alimentan de todos los vicios del régimen y anhelan la construcción de una sincera alternativa democrática y no que se siga estafando desde el ejercicio de la política.

Los que quieren votar por Santos deberán responder en el 2015 por la victoria de todos sus parapolíticos, clientelistas y corruptos que ganarán en esas elecciones y en el 2018, como Santos no realizará, como no lo hizo durante estos 4 años, transformación democrática alguna hacia la paz, que no exista alternativa, y el uribismo regrese y si gana Zuluaga, que la oligarquía Santos-Gavirista regrese con Germán Vargas Lleras, quien seguramente que como contentillo ofrecerá entre platos y manteles, la Vicepresidencia a Gustavo Petro. ¿Por qué no, si ya la tuvo Angelino? A eso se le denomina en política arribismo, que no es otra cosa que el deseo de triunfar particularmente a toda costa.

Para ser alternativa en el 2015 y 2018, no podemos presentarnos hoy como simples furgones de cola de la mafiosa oligarquía colombiana. Ahora quieren echarle la culpa a las FARC por su apoyo a Santos, como si estas lo estuvieran pidiendo. La paz solo podremos cosecharla si sembramos democracia, especialmente en lo económico.

*Dirigente Alianza
Verde Bolívar
cjulioenrique@yahoo.com

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