La omisión de la cultura como recurso estratégico del desarrollo humano es una de las carencias más notorias de las políticas públicas en Cartagena y Bolívar. La poca claridad sobre su concepto y significados se refleja en el pobre impacto sobre la vida cultural de la gente, en la subvaloración de su potencial y aportes, y en la discontinuidad de los procesos de planeación, amén de su baja calidad, efectividad y transparencia.
En Cartagena ya hay políticas públicas para niños y jóvenes, mujeres, juventudes y discapacitados, y en el departamento, para personas LGBTI. Por construirse y armonizarse están políticas sectoriales claves, donde sobresale la cultural. ¿Se está pensando la revisión del POT a partir del paisaje cultural local?
Con honrosas excepciones, la tendencia ha sido el tratamiento marginal de la cultura en las estrategias oficiales, hecho que contrasta con la intensa y casi solitaria actividad de gestores y trabajadores culturales en todo el departamento.Por ello deben exaltarse los aportes y propuestas de sus representantes en el pasado Foro Pensar Cultura 2014, donde cerca de 200 actores de distinto origen y trayectoria proponen una carta de navegación para las políticas culturales en Cartagena y Bolívar.
Son once puntos construidos de manera participativa, contenidos en un documento de compromiso suscrito por los participantes. Se pretende incidir en planes, programas y proyectos a ejecutarse por los tomadores de decisiones, principalmente el Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena, el Instituto de Cultura y Turismo de Bolívar, y las empresas del sector privado, a las que se llama a incrementar su participación en la cultura.
Como lo recoge este documento, “No es factible concebir, planear ni gestionar el desarrollo… sin los aportes y significados de la cultura, y sin el diálogo de esta con otros sectores”. Es bueno saber que alrededor de la cultura se pueden construir vínculos con el turismo y la educación, producir investigación y apropiación social de sus contenidos, revitalizar los procesos festivos, pero también proyectos de vida como lo demuestran diversos colectivos e iniciativas comunitarias.
Pero, ¿qué viene después del movimiento cultural activado por el Foro? Mientras se hacen políticas públicas culturales incluyentes y sostenibles, y se concibe un desarrollo de Cartagena y Bolívar con eje en la cultura, el principal reto de organizadores y actores culturales es construir una agenda de incidencia efectiva. Una agenda que conduzca la vigorosa savia cultural que, paciente, ha esperado ser protagonista.
*Co-director del L+iD-UTBaespinosa@unitecnologica.edu.co
