Columna

¡Inaceptable!

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PASTOR ALONSO JARAMILLO ROBLES
21 OCT 2014 - 12:02 AM

En las actuales circunstancias de caos, la hecatombe que se avecina y que tendremos que vivir en la Zona Norte, quién sabe cuánto tiempo más, es necesario enseñar lo hallado por el Ingeniero José G. Gómez, especialista en tecnología del concreto que en el 2012, por solicitud de Insevial–Interventor- , inspeccionó las obras del Túnel de Crespo.

Relata el aludido que la obra presenta a simple vista: 1. Hormigueros en los muros laterales: estos es, los muros de los lados están rajados por procedimientos de construcción mal hechos en los que por ejemplo no se vibraron bien las paredes, además de que dejaron ir rápido la humedad; 2. Fisuras en la parte superior de vigas, en patrón ortogonal, copiando la armadura subyacente: lo que indica torcedura de las vigas, agrietamiento, y que no se encuentran debidamente con las columnas. O sea que columnas y vigas no enchazan ¡imagínense!; 3. Grietas en caras laterales y cara inferior de vigas transversales, descascaramientos y pequeñas manchas superficiales, indicios de corrosión: es decir, grave daño del concreto por culpa de la agresividad de las sales del mar, ya que el compuesto usado no tenía los aditivos debidos para ese ambiente; 4. Grietas en la parte superior de la placa piso, indicando que sin haber pasado ni siquiera un carro de raspao por ahí ya está rajada la placa de rodamiento; 5. En acero de refuerzo de pequeño diámetro, delaminación de parte exterior, por corrosión del material: esto es que el acero que va dentro del concreto de las paredes se está rompiendo por óxido, lo que lo rajará más; 6. Desplazamiento (excentricidad) de columnas centrales respecto al apoyo central de vigas transversales: el metal de las vigas no cuadra con una columna, sino en otra viga; 7. Lavado de armadura con agua de mar: esto es insólito pues, el metal lo tenían en la arena de mar, sin anticorrosivos, y después lo lavaron con agua de mar ¡increíble! Las causas de esto el Ingeniero las detalla diciendo que son debido a un deficiente proceso de compactación y un mal proceso de curado en el que se perdió rápidamente la humedad del concreto. Todo eso es propiciado por el ambiente corrosivo, la colocación, vibrado, calidad de formaletas, nivelación, etc., asuntos imputables al constructor.

Para rematar, sí hay comprometidos $153 mil millones de la Nación, que constan en el Conpes 3535 de 2008. Esa obra no es fruto de la ingeniería, sino de la ignorancia, el dolo, el síndrome del modelo Nule, y del irrespeto a Cartagena evidenciado en el agravamiento de la movilidad en la Zona Norte sin pronta solución. Creo que la “rehabilitación integral” del Túnel no es posible por el daño que segundo a segundo hace la sal en el concreto y el acero. Repararlo no será fácil para la ingeniería, pero sí para la ciencia ficción.

Por eso es ¡inaceptable!        

*Concejal de Cambio Radical

secgeneralconcejo@gmail.com

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