Así le contestó airado a su pasajera, luego de que esta le hiciera un reclamo al final de una carrera -frase con lo que de seguro no quería dar a entender que contaba precisamente con el patrocinio personal de algún magistrado, general o funcionario influyente; sino que mientras que él si se había enterado de adonde vivía su pasajera, sitio al que podía “regresar” con la no mejor de las intenciones y ni que decir con qué clase de acompañantes, dada su cercanía, con seguramente alguna de las 72 pandillas o grupos emergentes o delincuenciales que actúan el distrito -la ciudadana, desconocía su identidad, difícil de visualizar además, debido al casco, gafas oscuras, guantes y cubrebrazos que llevaba puesto. Y en efecto aquí ninguna autoridad sabe quiénes son los que conducen motocicletas; ya sea buscando honradamente el pan de cada día, ejerciendo el oficio del mototaxismo o en actividades delincuenciales.
En 2008 circulaban en la ciudad 42.370 motos; en 2010, no menos de 60.000 y se especula que a la fecha, unas 74.000; pero no hay cifra oficial cierta que lo respalde. De las motocicletas que circulan por la ciudad, menos de un 22% están matriculadas en este Distrito; incluso los concesionarios que venden motocicletas en Cartagena, incluyen en su paquete la entrega de la moto ya matriculada por economía, en otras localidades de mediana categoría, lo que ha acentuado el problema. Así mismo de ese 78% aproximado de motocicletas que circulan en el distrito y matriculadas en otras localidades, se calcula que más del 75% han sido enajenadas y están siendo conducidas por personas que no aparecen en el Registro Único de Tránsito (RUNT) y cuya identidad y ubicación es desconocida; permitiendo que cuando se comete un delito por motorizados, aunque se identifique plenamente la placa de la motocicleta, sea imposible para las autoridades dar con ella, pues al consultar el RUNT se encuentra que está matriculada en un municipio y que su propietario residente en zona rural la había enajenado hace mucho a un tercero sin hacer traspaso legal y que este a su vez la enajenó a otro verbalmente; cuya identidad se esconde en las penumbras y que circula por nuestras calles no siempre con intenciones legítimas y bajo cuya clandestinidad se esconde el sicariato y el fleteo, flagelos que vienen golpeando duramente a La Heroica.
Se requiere conocer a ciencia cierta el número de motos que circulan por nuestras calles y la identidad de los conductores como herramienta para combatir la inseguridad y poder establecer líneas de base para el desarrollo de políticas públicas, caracterizándolos y poder buscarles opciones laborales alternativas; por ello presento hoy el proyecto “Por medio del cual se ordena la realización de un censo físico de las motocicletas que circulan en el Distrito como mecanismo para contrarrestar la inseguridad”.
*Concejal Alianza Verde
COLUMNA DEL CONCEJOprotocolo@concejocartagena.gov.co****
