Un día de noviembre los cartageneros y residentes en esta amada ciudad vimos que contra todo pronóstico los primeros buses articulados rodaron por la Troncal. Y digo contra pronóstico, porque nada estaba listo y pocas evidencias podían soportar la decisión de la administración de entonces. Pese a esto y con el respaldo de la ministra del ramo, la etapa pedagógica continuó. En este momento cabe para la nueva administración y el nuevo Concejo de la ciudad, asumir el reto y la responsabilidad de sacar adelante el sistema, para lo cual es necesario entender el verdadero sentido de la pedagogía y cómo aplicar bien el término.
La pedagogía del sistema no puede ser vista por los usuarios solo como una manera de transportarse gratis durante un tiempo -lo que por tradición le ha gustado a muchos cartageneros- sino que es menester aprovecharla para generar una verdadera pedagogía de civismo, respeto por los demás, aplicar el orden, cambiar de actitudes sobre lo que es el transporte público y demostrar que los cartageneros sí podemos asimilar la cultura del transporte ordenado; de la inteligencia vial, y que también somos capaces de priorizar el bien general sobre el particular.
Un Sistema de Transporte Masivo como Transcaribe debe tener toda la seguridad para sus usuarios, con condiciones que garanticen la integridad y la salud: articulación con los organismos de socorro; equipamiento de seguridad; señalización; asignación de suficientes policías; y rutas de evacuación de los articulados y de las estaciones. Urge incorporar esto a la fase pedagógica. Recordemos que la mayoría de los usuarios del transporte público en Cartagena padecen inseguridad en las busetas y colectivos, por lo que no contamos con una formación y educación en prevenir los riesgos que estos medios conllevan.
Transcaribe debe generar entonces una cultura que sirva de base no solo para coadyuvar a la solución de los problemas de movilidad, sino que el verdadero aprendizaje de la llamada etapa pedagógica debe ser la base de un nuevo comportamiento social de los cartageneros, para que ojalá muy pronto, podamos hablar de la “Cultura Transcaribe”, así como en Medellín se habla de la Cultura Metro para describir aquellos comportamientos de los paisas caracterizados por defender lo que con tanto trabajo han construido, mantener limpio, seguro y eficiente el sistema, y exigirle a propios y visitantes respetar su infraestructura. Cultura Metro que no solo se ve en el transporte público, sino en otras obras de la ciudad.
Urge culminar las obras complementarias del sistema de infraestructura, urbanismo y servicios, para poder exigir esos cambios comportamentales y que Transcaribe materialice la esperanza de una mejor calidad de vida en Cartagena, por lo menos en transporte y movilidad.
*Concejal de Cartagena
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