comscore
Columna

Retos y oportunidades

Compartir

Una de las virtudes de la democracia y de la consecuente alternancia en el poder, es el renacer de la esperanza al final de todo gobierno. Es propio de ella ver cómo se mueve el péndulo de las emociones de los ciudadanos.

Ya en su momento Jefferson describía esta particular propiedad de la democracia como una especie de marchitar y reverdecer de claveles, al final y al inicio de todo gobierno.El ciudadano cartagenero está cada día más informado y no duda en reconocer que gobierno tras gobierno se han realizado algunas obras de importancia; pero igualmente, sabe que no son ellas las que realmente van a contribuir en la construcción de una ciudad justa, ordenada y competitiva.

Pero a pesar de todo, la esperanza no se muere. Ella duerme y se despierta con vigor siempre que se inicia un nuevo período de gobierno; porque en su interior el cartagenero quiere una ciudad redimida: generadora de oportunidades y reconciliada en lo social.

Este gobierno comienza a darnos algunas pistas para volver a creer. Por lo menos así lo deja entrever la seriedad que le ha imprimido a la construcción del Plan de Desarrollo.

Si a la construcción del Plan de Desarrollo se une la revisión del Plan de Ordenamiento Territorial (POT), que se encuentra vencido en todos sus componentes y que se ha impuesto como meta, podemos decir que la labor que se realiza es seria y responsable. Estos dos instrumentos de planificación son la piedra angular de todo buen gobierno.

La formulación del Plan de Desarrollo debe ser la oportunidad para volver a poner sobre la mesa todas estas iniciativas que reclama la ciudad: el sistema de transporte multimodal, el traslado de Bazurto, la central de abastos, la avenida quinta de Manga, la avenida del Bicentenario, el Plan Maestro de Drenajes Pluviales, la Protección Costera y el Terminal Turístico de Cruceros, Estatuto Tributario, Manejo Integral de Residuos Sólidos, postconflicto, empleabilidad, Plan Sectorial de Turismo, Plan Maestro de Recuperación del Cerro de La Popa; pero sobre todo un trabajo integral de las familias, en la calidad educativa, con el rescate de valores y principios morales y espirituales.

Cartagena es de las pocas ciudades de Colombia que reúne significativas actividades económicas, como turismo, industria y puerto. Si se compara con otras ciudades de la costa, vemos que Barranquilla tiene industria y puerto, pero no tiene turismo; Santa Marta tiene turismo y puerto pero es débil en industria.

Nace, entonces, la necesidad de impulsar su desarrollo urbano a partir de la construcción de las obras de infraestructura de las que siempre se habla pero que nunca se ejecutan. ¡Nunca es tarde para comenzar!

*Concejal Movimiento Ciudadano Cartagena Con Firmas

clamuro13@gmail.com

Siga las noticias de El Universal en Google Discover
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News