La Secretaría de Educación anuncia 142 mil cupos en las instituciones educativas para 2017, excelente noticia que esperamos incluya planes y programas específicos para mejorar las deficiencias del sector en 2015, en cobertura, permanencia, articulación entre niveles, calidad medida en resultados en pruebas de competencias y que a su vez se traducen en baja posibilidad de movilidad entre el sistema, limitando el acceso a mejores oportunidades.
En cobertura no pasamos desde el 2014 del 79%, según CCV, y no se baja la extraedad del 51,95% en los niveles 10 y 11 de secundaria, sumado a que tenemos una de las tasas más altas de deserción del país en primaria y secundaria. Es válido el símil según el cual la población joven que no ingresa al sistema educativo equivale a llenar el estadio Jaime Morón. Pensemos que esa misma población está en la calle, con baja o nula orientación, expuesta a peligros, vulnerable a decisiones inadecuadas y en muchos casos explotada laboralmente.
En este último cuatrimestre del año es necesario revisar cómo va la línea estratégica Educación para la gente del siglo XXI en el inicio de sus programas y proyectos formulados en el plan de desarrollo Primero la Gente y realizar los ajustes para mejorar los indicadores educativos. Solo entonces podremos reafirmar y comprobar que la educación es el único medio para contrarrestar sosteniblemente la inseguridad, la violencia, el pandillismo y la pobreza. No podemos esperar ser una ciudad segura con la gran vulnerabilidad de nuestra juventud.
Alejarse del sistema educativo no solo es dejar de aprender y formarse para la vida y el trabajo; también es alejarse del deporte, de la sana competencia y la recreación dirigida; de aprender a socializar y a dirimir conflictos, de aprender a cuidar el ambiente y de vivir muchas experiencias formativas positivas. Está formulado el subprograma “La escuela como eje integrador de los procesos formativos” que pueden ser articulados con los programas de formación deportiva del IDER, de salud mental del Dadis, de construcción cultural del IPCC y de formación ambiental del EPA.
Toda esta interacción haría de la escuela un lugar más atractivo para los jóvenes, aumentando su potencial de aprendizaje y de formarse en lo físico, ético y actitudinal; haríamos de la escuela un escenario ideal para educar en valores a través del deporte, la cultura y las vivencias sociales. Esta propuesta va de la mano con la política del Ministerio de jornadas únicas para aumentar la permanencia de los estudiantes en las instituciones educativas y recuperar su valor como escenario de desarrollo social y eje de la vida comunitaria.
*Concejal de Cartagena Partido Liberal
COLUMNA
DEL CONCEJO
ERICH PIÑA FELIZ*
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