El último de los macroproyectos para Cartagena es el sistema integrado de transporte masivo (SITM), Transcaribe, que duró más de doce años para su implementación, que aún no termina.
El proyecto de dragado de caños y lagunas se inició en la primera administración del alcalde Manuel Domingo Rojas, hasta llegar al mandato del alcalde Gabriel García Romero, que construyo puentes peatonales y vehiculares para viabilizar el transporte acuático.
Ya tenemos 22 años de parálisis y el deterioro de las metas, como recuperar los predios del caño Juan De Angola, que tenía asentamientos humanos que fueron reubicados, y hoy volvieron a ser ocupados irregularmente ante la indiferencia general.La pobreza en Cartagena no disminuye.
Según algunos estudios se calcula que más de 262 mil personas están en condición de pobreza monetaria y más de 40 mil en pobreza extrema, aunque en nuestra percepción ese número debe ser mucho mayor pues lo evidencian extensos cordones de miseria en las faldas del cerro de La Popa, la vía Perimetral, sectores de la ciénaga de la Virgen, el Pozón, San José de los Campanos, Nelson Mandela y el área rural insular y continental, sin excepción.
Por otro lado vemos el liderazgo empresarial que ha permitido modernizar sus industrias con los últimos avances tecnológicos, asegurando importantes dividendos, hasta tener en la ciudad más de diez de las empresas grandes de Colombia por sus rendimientos financieros, inversión de capital y generación de empleo, cuyos gremios han intentado en varias ocasiones aunar esfuerzos con las administraciones distritales para sacar adelante proyectos, sin resultados positivos conocidos, entre ellos superar la pobreza.
Conociendo lo que significa la responsabilidad social empresarial, me pregunto: ¿los empresarios enterados de las condiciones de marginamiento y la desesperanza en que sobreviven las comunidades a su alrededor le han apostado lo suficiente a sacar adelante esos proyectos, aportando de su logística organizacional y recursos económicos, entre otros elementos? ¿Se permanece en simples intenciones con el concepto de que los asuntos sociales son responsabilidad directa del gobierno, quedándose en el amague efectivo, imitando a esos personajes del realismo popular que se meten la mano al bolsillo para pagar pero no sacan nada?
Una alianza por Cartagena se necesita, pero con voluntad de trabajar junto a las autoridades distritales y las organizaciones sociales en ejecutar iniciativas locales que acaben la problemática comprobada de la fractura del tejido familiar, el desempleo, la inseguridad, el déficit de vivienda, el conflicto urbano de jóvenes, la falta de cultura ciudadana, que requieren auspicio del sector privado. De lo contrario seguiremos en iguales condiciones.*P.U. Comunicación Social Periodismo
BERNARDO ROMERO PARRA*coequipo@gmail.com
