Cuando el cuerpo prevalece sobre la mente y el alma, el ser humano se convierte en un animal; cuando el cuerpo y la mente prevalecen sobre el alma, se convierte en un demonio; cuando cuerpo, mente y alma funcionan en armonía, se convierte en un ser humano; cuando el alma domina al cuerpo y la mente, el humano se convierte en un ser divino.
El sacrificio es sacrificar el ego con generosidad. Esto me da una felicidad diferente a la que todos mis deseos me dan. Diferente a la felicidad momentánea de comer, comprarme una camisa o unos zapatos nuevos, o una casa más grande, o el auto que acabó de salir, o el adorno nuevo para mí sala. Esta felicidad es pasajera. El dinero lo necesitamos... Ayuda en muchos casos ¿Pero es esta una realización permanente? No.
Dejar nuestro ego a un lado nos lleva a la auto realización verdadera. Cuando nuestro cuerpo muere nuestros hábitos y deseos continúan, así que en esta vida, si realizamos nuestra experiencia espiritual con consciencia, nuestro próximo viaje será mucho mejor. Cuando nuestros cesan nuestra vida es un camino más sencillo.
Tenemos que llegar a nuestra conciencia y enfocarnos en que nuestro camino es el ya y el ahora. Cuando alcanzamos nuestra conciencia hay alegría interior permanente. Al final de la vida lo importante es que cuando mires hacia atrás no importe nada más que todo el amor que compartiste en tu vida. Sabiendo esto vivirás en paz y no tendrás que luchar contra nada.
Un muchacho llamado Marcus de EEUU quería ir a África a hacer algo bueno en su vida y se fue como voluntario en un grupo a Nairobi, África, llegando a un lugar muy sucio, lleno de camillas armadas con palos y el techo no era más que unas sábanas sucias. El no sabía a dónde mirar ni qué hacer. Mucha gente enferma con moscas en todas partes. Una asistente de enfermería le dijo: ¿qué hace ahí de pie sin hacer nada? Busque qué hacer. En ese momento escucho un llanto y llegó a una camilla donde una mujer acababa de morir con un bebé todavía en brazos. Marcus pregunto qué podía hacer y una mujer le dijo: carga al bebe...cárgalo.
En ese momento Marcus lo tomo entre sus brazos y se sentó con él al lado de su madre muerta, lo comenzó a arrullar y lo fue acercando cada vez más a su pecho mientras le cantaba una canción. El bebe dejó de llorar y se calmó. Marcus siguió cantándole hasta que sintió que el bebe dejó de respirar y murió en sus brazos. Marcus no supo qué hacer... Solo dijo que no pudo hacer nada por él, con lágrimas en sus ojos.
Entonces la asistente de enfermera tomó al bebé en sus manos y mirando a Marcus a los ojos le dijo: Hiciste muchísimo, Marcus. Con tu tiempo y el amor que le diste le regalaste un adelanto del cielo que lo espera.
