Por no participar en las consultas multipartidistas, de la Calle, Fajardo y Vargas están estancados, mientras que Petro y Duque reciben un exceso de atención. Estos dos candidatos, dizque opositores, se comportan más como cómplices que como adversarios, porque cuando el uno sube arrastra al otro y hunden a los del centro. Intentos de cambiar esta situación son hasta ahora fallidos.
Caracol Radio, por ejemplo, divulgó la semana pasada una predicción de que a la segunda vuelta llegaría Iván Duque con algo más del 37 por ciento del voto y Germán Vargas con una votación que podría estar entre 18 y 21 por ciento del voto. Aparentemente, la intención era promover a Vargas. Pero el pronóstico no fue creíble, a pesar de que la gente desprevenida creyó que había ascendido a segundo lugar en una encuesta, porque no se ve explicación para justificar un saldo de 6 por ciento en intención de voto a 18 o 21 por ciento de la votación.
Toda la maquinara que supuestamente lo respalda y la mermelada que reparte no hacen desaparecer a Petro y a Fajardo, ni lo impulsan 15 puntos de la noche a la mañana. Esa misma tarde salió en el noticiero CM& una encuesta que muestra a Duque con 37 por ciento en intención de voto, Petro pasa de 21 a 29 por ciento, Fajardo pasa de 17 a 15 por ciento, de la Calle pierde un punto que gana Duque, y Vargas sigue de cuarto aunque sube de 6 a 8 por ciento.
Lo que finalmente indigna es que los que manipulan, crean las condiciones para anular el voto democrático y se burlan de sus víctimas. A esto se refiere la columna de Ricardo Silva, en El Tiempo, sobre J.J. Rendón, el asesor de Uribe que fue artífice de derrotar la ola verde, del triunfo de Santos en su primera elección, y quizá de la manipulación del plebiscito que hizo ganar al NO. Como a Silva, me subleva la condescendencia con la que Rendón se refiere a los candidatos “buenos” que sacrifican votos para preservar su integridad. Probablemente fue él quien acuñó la frase que le repiten a uno diciéndole que “de la Calle es el mejor candidato, pero no ganará.”
Mucha gente dice que votará por él precisamente por ser el mejor. Ojalá haya suficientes votos para derrotar a los manipuladores en primera vuelta y acabar con la polarización, que es su criatura. Matador, con dos caricaturas, nos hizo caer en cuenta esta semana que designar o hacer elegir a alguien para gobernar por interpuesta persona es una práctica común usada por dictadores o déspotas de izquierda, como Putin y Raúl Castro. Medvedev le cuidó el puesto a Putin, y es ahora primer ministro, pero el que manda es Putin. Díaz Canel será presidente de Cuba, pero Raúl no le suelta las riendas. Nos tratan de asustar con el petrochavismo para imponer un régimen castrouribista. Puede ser que en Cuba o en Rusia tengan que aguantar estas patrañas. El público colombiano no tiene por qué prestarse a esta burla a la Constitución.
Deberíamos estar hastiados de Jotajotas. Si seguimos tragando entero no corremos el riesgo de elegir a Petro, que no tiene mucho chance de ganar en la segunda vuelta, pero impedimos que Fajardo o de la Calle derroten en ella a Duque.
*Economista
