En el XIII Congreso Internacional de Hospitales y Clínicas celebrado en Bogotá hace dos semanas, se mencionaron tres frases que explican y resumen de manera magistral toda la problemática que actualmente enfrenta el sector salud: "En el sistema de salud colombiano: gastamos más de lo que tenemos, hacemos más de lo que podemos y nadie está conforme".
Estas tres frases reflejan los problemas a los que se enfrentan los tres grandes protagonistas de la salud en Colombia: Aseguradores (EPS), Prestadores (IPS) y usuarios (Pacientes). Estos tres actores desde cada una de sus orillas, en muchas ocasiones actúan de manera no coordinada, dando como resultado un sistema que hoy está en crisis y que requiere de profundos cambios si se quiere preservar el derecho fundamental de todos los colombianos a una atención en salud digna, oportuna, eficiente y con calidad.
Si miramos la primera frase del discurso "Gastamos más de lo que tenemos" y analizamos cómo es el gasto en salud en Colombia, encontraremos un sistema en muchos casos ineficiente, enfocado en acciones curativas y no preventivas, donde las grandes inversiones se realizan en los niveles de mayor complejidad que son los más caros y que principalmente están enfocados en acciones curativas. A lo anterior se suman los intereses que rodean al sistema y que tienen que ver con el uso de nuevas tecnologías y de nuevos medicamentos, los cuales deben ser contextualizados y analizados a la luz de un sistema que cuenta con unos recursos limitados para unas necesidades infinitas y en el que cada centavo que se invierta en la gestión de salud debe generar el suficiente valor agregado que justifique su uso.
Por otro lado, está el tema de la corrupción, un monstruo de mil cabezas que amenaza con consumir los recursos del sistema y cuyas dimensiones no están cuantificadas. Sin embargo, asumimos con seguridad que una parte de los recursos de la salud puede estar desviándose y consumiéndose en actividades no enfocadas en el beneficio de los usuarios. Lo anterior hace que los recursos de por si escasos sean aun menores.
La segunda frase del discurso "Hacemos más de lo que podemos" nos lleva a reflexionar sobre hasta dónde deben llegar las obligaciones del sistema con sus usuarios y cómo debe ser el rol del asegurador, del prestador y del paciente en el cuidado de la salud. Recordemos que la responsabilidad de la salud de un paciente no puede recaer en un solo actor del sistema, sino que debe ser compartida por los tres.
Por otro lado, es muy importante también mirar hasta donde debe llegar la atención en salud y como se van a controlar sus límites. A nivel mundial los sistemas de salud más avanzados y que son modelos a seguir, tienen una serie de coberturas que buscan beneficiar a la población de la mejor manera posible a través de un plan de beneficios limitados y que periódicamente debe ser revisado en aras de medir su impacto a nivel poblacional.
De ser conscientes de la limitación de los recursos y del uso correcto de estos, dependerá el impacto que generemos en la población colombiana. "Hacer más de lo que podemos" tiene que ver también con cómo se financia la red de prestadores del sistema. Hoy en día los hospitales están en crisis, haciendo más de lo que pueden porque los recursos no llegan y definitivamente el afectado es el paciente. Es tan real esta frase que durante el 2018 muchos hospitales de la costa han asumido la atención de los pacientes provenientes de Venezuela sin haber recibido la compensación por esa atención, con el agravante que cada vez aumenta más la población a atender y los recursos se consumen de una manera exponencial. La pregunta surge entonces: ¿no están en este momento haciendo los hospitales más de lo que pueden?
Por último y la frase que es más preocupante "nadie está conforme", ni los aseguradores, ni los prestadores, ni los usuarios están tranquilos con la situación actual, cada uno desde su óptica ve al sistema con unas necesidades enormes de cambio, que se deben implementar en el corto plazo.
Es tan grave esta inconformidad que los problemas de la salud están colapsando el sistema judicial colombiano, donde las tutelas y los líos jurídicos derivados del sector salud son el pan nuestro de cada día. Esta inconformidad se ve reflejada también en el trabajo que desarrollan entes de control como la Superintendencia Nacional de Salud, la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría General quienes pareciera que tampoco están conformes con la situación actual, y por ello, todas las acciones desarrolladas día a día que buscan garantizar los derechos de los pacientes y un funcionamiento más adecuado del sistema.
Las tres frases cortas expuestas en el congreso, reflejan lo larga que es la problemática del sector, ojalá los nuevos vientos que corren en el país tengan en cuenta estas tres frases y puedan en el corto plazo mejorar las condiciones de salud de todos los colombianos.
