De los productos inmediatos de la participación ciudadana es que del pueblo surgen iniciativas y aportes para resolver los problemas que el Estado en solitario no puede resolver, y para que esto suceda se requiere una comunidad empoderada de sus derechos y deberes, junto a funcionarios facilitadores de procesos de desarrollo social y respetuosos de la Constitución. De lo contrario, cuando se ignoran estos planteamientos el Estado va por un lado, mientras la población está en la inercia o va por otro camino
Para que la ciudadanía intervenga en la solución de los asuntos que la afectan deben existir canales de comunicación de doble vía; de las autoridades a la población, los cuales hoy son robustos y fluidos, pero los de la gente para los funcionarios del Estado son débiles, están rotos o no los hay, creándose un vacío entre los gobernados y el gobernante. Peor aún, hay filtros de empleados que solo permiten conocer a sus superiores la información que ellos creen conveniente, ante lo cual el funcionario directivo se crea una falsa percepción del contexto, de ahí que la verdadera problemática colectiva no se resuelva efectivamente.
Un gobernante como el presidente Duque, con la intención de realizar una buena administración que resuelva problemas sociales del pueblo colombiano, debe revisar cuál es el esquema de comunicación entre sus gobernados y él, pues el tradicional sistema que funciona hoy es obsoleto, donde un ciudadano común y corriente no puede conseguir entregarle una propuesta al mandatario a pesar de que pueda ser significativa para mejorar las condiciones de vida de miles de compatriotas, solo porque detrás de los monitores donde se leen las misivas, hay funcionarios a los que no les interesa el futuro del país, ni que el Gobierno pueda mejorar sus políticas, ni que al presidente le vaya bien, mucho menos que sea un parroquiano el autor de propuestas de valía.
Ellos, en robótica rutina, trasladan a otras dependencias todo lo que se les manda, tenga pertinencia o no para que sea archivada y respondan cualquier cosa, desperdiciando enriquecer los procesos de planeación estatal.
Evidencia es el envío electrónico a la Presidencia de la República del proyecto para fortalecer la participación ciudadana en Colombia, para modernizar las juntas de Acción Comunal, y nos responden en oficio EXT18-00090892OFI18-00109540 del 7 de septiembre de 2018, que se dio traslado a Mininterior. Pasados 15 días hábiles, no han respondido, sin extrañar que de pronto nos digan: muchas gracias pero en nuestro país todo está bien. Dios permita que no sea así y el presidente conozca un tema que le puede servir a la gente.
