Preguntándole a una de mis nietas de seis años para qué le servían las matemáticas, me respondió: “Ay, abuelo, para contar, así sé que tengo dos padres, cuatro abuelos y dos hermanas”. Su sencilla respuesta me hizo razonar para escribir este artículo.
La mayoría de las personas tienen problemas para aprender las matemáticas y sienten que no tienen capacidad para entenderlas y la razón principal creo está en la falla en su enseñanza y de mostrar su importancia.
Cuando a Arquímedes, el rey Hieron II le pidió que verificara si su corona era de oro o si, por el contrario, el orfebre deshonesto le había agregado plata para hacerla, resolvió el problema cuando tomaba un baño, notó que el agua subía en la bañera cuando entraba, y así se dio cuenta de que ese efecto podría ser usado para determinar el volumen de la corona y su composición, diciendo “Eureka” (lo encontré).
Cuando a Gauss, con tan solo 9 años, un profesor de matemáticas puso en el examen que hiciera la suma del 1 al 100, respondió en menos de dos minutos, anotando en el papel del examen la respuesta 5050 (101 x 50).
La esposa de un compañero, cuando le puse un problema de cuántos triángulos había en una figura, fue la primera en darme la respuesta correcta, 24, en menos de 30 minutos y le pregunte cómo lo hizo, y me respondió, contando, y le dije usted tiene un gran potencial matemático que no ha sido explotado y se sonrió. Hubo personas que no lo hicieron tan rápido y otras no lo lograron.
Retrocediendo en el tiempo, de las cuatro grandes civilizaciones del mundo occidental antiguo (Babilonia, Egipto, Grecia y Roma), los babilonios y griegos desarrollaron elevados conocimientos de matemáticas, porque aprendieron mucho más rápido a contar.
Nuestro sistema de numeración decimal solo tiene 1600 años, el concepto del cero y números negativos fue aceptado por Europa apenas en el siglo XVII, traído por Leonardo de Pisa (Fibonacci), de los indios y árabes. Tan pronto se amplió este conocimiento, Europa evolucionó más rápidamente.
Pues bien, cómo corregir la falla en la enseñanza en las matemáticas, seguramente se estará preguntando el lector, y mi respuesta es, con la historia, narrando ejemplos de cómo la humanidad ha logrado su evolución y el progreso gracias al sencillo acto de contar, de observar y razonar para encontrar la solución.
Si proyectamos a la mente del niño esa posibilidad de descubrir más rápido el mundo que lo rodea, seguramente los efectos serán muy positivos y habrá menos rechazo hacia esta materia, que ha permitido evolucionar, explorando el universo y poder descubrir seguramente en un futuro cercano que no estamos solos en él, que sin las matemáticas, no avanzamos en conocimiento, para sobrevivir cuando la tierra sea absorbida por el sol en unos mil millones de años.
“...mi respuesta es, con la historia, narrando ejemplos de cómo la humanidad ha logrado su evolución y el progreso gracias al sencillo acto de contar (...)”