Columna

La barbarie

Los bárbaros, los pueblos así llamados por falta de civilización, finalmente se extinguieron a medida que la educación les llegó.

Compartir
JOSÉ WILLIAM PORRAS
27 ENE 2019 - 11:11 PM

La palabra barbarie viene del latín y está vinculada a la Edad Media, por el comportamiento de algunos pueblos que atacaban a los romanos en Europa con brutalidad y salvajismo, sin respetar las normas sociales. Hoy este vocablo se aplica en los actos donde no hay respeto por la vida humana, semejante al comportamiento animal, y aparece especialmente en conductas donde se manifiesta el mal, la agresividad y daño contra vidas inocentes, sin ninguna causa o propósito que lo justifique.

Aunque el hombre es un animal racional, es decir, la inteligencia lo diferencia de los animales irracionales, los actos de barbarie lo ponen al mismo nivel del animal irracional.

Las 21 personas muertas y 87 heridas, que dejó el acto terrorista el pasado 17 de enero por el carro bomba en la Escuela de Policía General Santander, en Bogotá, no puede ser catalogado sino como un acto de barbarie, donde solo había jóvenes cadetes desarmados y cuyo autor material, José Aldemar Rojas Rodríguez (conducía el carro bomba), murió, por lo que se puede pensar que fue utilizado por terceros o se inmolo en un acto de barbarie. Los 80 kilos del explosivo pentolita no se consiguen fácilmente, además de que manejarlos requiere manos expertas.

La historia de la humanidad muestra dos tendencias del ser humano: una con inclinación solidaria hacia el bien común, desarrollo y cooperación; y otra contraria, hacia el egoísmo, violencia y destrucción, sin ningún respeto a la vida humana. Esta segunda tendencia es la que se denomina barbarie y es irracional.

En Colombia (época de Pablo Escobar) y en otros países donde se emplea el terrorismo, estos actos solo consiguieron unir toda la sociedad contra los grupos que lo utilizan y que finalmente son derrotados.

Hay maneras de combatir la barbarie, una es aplicando todo el peso del Estado contra los grupos que la profesan, mediante inteligencia e investigación, antes que ocurran los hechos; y otra, empleando herramientas concretas muy útiles desde las mismas bases de la sociedad, como es la educación, la cultura, la tolerancia, la convivencia y armonía entre los seres humanos. Allí la misma sociedad y sistema educativo también tienen su responsabilidad. Aunque estas herramientas no garantizan que la acabemos del todo, sin ellas la barbarie es más probable.

Los bárbaros, los pueblos así llamados por falta de civilización, finalmente se extinguieron a medida que la educación les llegó. Ningún acto contra vidas inocentes es justificable por querer imponer una ideología, cualquiera que sea. Quienes escogen ese camino acaban de la misma manera y además, odiados por la sociedad que pretende intimidar y atar a sus creencias.

*Almirante (r)

Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News
Publicidad