Columna

Procrastinar

“...Procrastinar incide negativamente en nuestra moral, aumenta el estrés y la ansiedad y no nos hace felices...”

Compartir
CARMEN SOFÍA LEMAITRE
17 DIC 2019 - 10:19 PM

Palabra muy poco común dentro de nuestro vocabulario cotidiano, pero que proviene de la frase cliché “No dejes para después lo que puedes hacer hoy “.

El problema que siempre se soluciona mañana bajo la misma premisa del que procrastina tiene un círculo vicioso que no termina y es buscar una distracción, te das cuenta que no has hecho nada, te sumerges en tus redes sociales, buscas excusas todo el tiempo, y el final es el mismo; postergar. ¿Por qué postergamos? porque confiamos mucho en nuestra productividad futura, por pereza, por miedo a evadir y enfrentar retos importantes, por indecisión. Todos procrastinamos en algún momento, el problema de procrastinar es perder oportunidades, es no fijar límites a tareas que tienen horario y plazo y la más importante es que puedes aplazar decisiones muy importantes de tu vida por no actuar en el momento preciso, la procrastinación es el enemigo de evolucionar.

Ahora bien, vencer la procrastinación tiene sus esfuerzos personales, y debemos ser sabios para no caer en este, ya que si queremos grandes logros debemos empezar por evitar ciertas conductas, cosas tan sencillas como conocer cuando estás aplazando cosas que puedes hacer ya, ¿por qué lo haces? y ¿a qué le temes?, evitar distracciones, aprender a decir No cuando sea necesario, que es muy difícil para algunos. No buscar excusas y administrar tu tiempo que es el Ahora, ser perseverante, y no ver la vida como un eterno ensayo del futuro, aprende a diferenciar entre lo urgente y lo importante y hacer un balance sin descuidar ambas. La procrastinación es inversamente proporcional a la productividad. La procrastinación tiene lugar, no cuando decides dejar algo para mañana, sino peor aún, cuando a sabiendas de que esta postergación te traerá problemas e irá contra ti mismo y sin embargo decides no hacer nada, ahí está el punto de la psiquis.

Procrastinar incide negativamente en nuestra moral, aumenta el estrés y la ansiedad y no nos hace felices. La invitación es a no vivir al ritmo del ayer sino vivir el hoy sin procrastinar, que es una competencia con tu propio yo. Es por esto que para este tiempo donde finaliza el año es donde hacemos el ejercicio mental, de revisar ¿qué nos propusimos a principio de año, qué objetivos nos trazamos y qué dejamos de hacer? y allí empieza la retrospección y análisis de la procrastinación, las dejamos por esto o aquello, por eso para estas fechas es importante tener claro este concepto y evitarlo de tal forma que podamos avanzar y evolucionar en nuestras metas propuestas sin excusas este año venidero.

*Economista - Universidad de Cartagena.

Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News
Publicidad