Cuando el exlanzador México Norteamericano Roberto Babo Castillo enseñó a el “Torito” Fernando Valenzuela el famoso lanzamiento SCREWBALL, nunca imaginó que sería tan importante para el lanzador mexicano, que sería galardonado como el novato del año en 1981, mejor lanzador de la MLB y el premio CY Young, de la Liga Nacional.
Normalmente, el lanzamiento screwball, se ejecuta de una manera muy poco ortodoxa, pues el agarre de la bola es muy complejo, se sabe que se forma un círculo entre el índice y el pulgar y también hay una separación entre los otros tres dedos de la mano, haciendo una rotación contraria a la normal. Se le llama comúnmente lanzamiento de tornillo, y actualmente son contados los lanzadores que lo usan, ya que produce serias lesiones en el brazo por la forma como se acciona el antebrazo y su movimiento contrario.
Entre los pitchers que han sido conocidos por lanzar venenosas Screwball a lo largo de la historia son Carl Hubble con los Gigantes de San Francisco, Steve Carlton, pero ninguno fue tan famoso y letal con este lanzamiento como Fernando Valenzuela, el orgullo de Etchohuaquila, como lo bautizó Mike Brito, quien vino a Colombia a dirigir a los indios en la década de los 80.
El “torito” en el año 1982 obtuvo la cifra mas alta de ponches por partido realizada, llegando a 7,2 por juego , con un total de 180 dominados por esta vía, en 25 aperturas.
Para hablar de un lanzamiento del béisbol es necesario hablar del efecto Magnus, el cual es una propiedad de los cuerpos en rotación que se trasladan a través de un fluido. Es una propiedad importante para tomar en cuenta en deportes donde una pelota se desplaza por el aire como el béisbol, el fútbol, el golf o el tenis. En el caso del screwball si es lanzado por un zurdo, esta gira como un tornillo y por el efecto magnus, la presión que ejerce el aire por la velocidad, esta termina hacia afuera, de manera inversa al “slider”, engañando al bateador.
En la historia hay un solo lanzador que ponchó con este lanzamiento a tres halls de la fama. La hazaña de Carl Hubbell tuvo lugar en el juego de las estrellas de 1934 cuando ponchó de manera consecutiva a Babe Ruth, Lou Gehrig, Jimmy Foxx, Al Simmons y Joe Conín. ¡Creo que Hubbell murió sin saber lo que había hecho...!
En Cartagena el lanzador de la selección Colombia de Béisbol, Isidro Herrera, en el año 1965, le lanzó a México en la final y pudo dominar a la fuerte ofensiva de los manitos con este lanzamiento. En total en esta Serie Mundial, puso a batear a los toleteros contrarios para producir 7 doble plays. “Este lanzamiento es el preciso para producir doble plays, cuando hay hombres en base.” Nos dijo Isidro Herrera.
Actualmente este lanzamiento no lo recomiendan los scouts y coach de picheo de la MLB ya que según ellos produce lesiones en el antebrazo, sobre todo en el codo. Sin embargo, hasta el año pasado, uno de sus principales exponentes era el puertorriqueño Héctor Santiago, quien desde el año 2011 milita en las mayores, con un récord para que sus oponentes batearan para “doble play” unas 505 veces, en sus 8 años en la MLB. En el 2019, Santiago con 32 años, estuvo en 11 juegos, lanzado 25 entradas y dos tercios, pero propinando 34 ponches.
Este lanzamiento seguirá siendo cada vez menos visto en Las Mayores, lo que si está claro es que su potencial es amplio para el dominio de bateadores.