Ya que se ha puesto de manifiesto la necesidad de afrontar los efectos económicos y sociales resultado de la pandemia y lograr la reactivación económica, una de las claves que permitirá abordar los diferentes desafíos empresariales y organizacionales será la innovación abierta. Este es un modelo que ha venido tomando fuerza en los últimos años, en donde las empresas cooperan con otras organizaciones y/o profesionales externos.
En palabras del profesor Henry Chesbrough, pionero en estos temas, los procesos de innovación abierta son “la combinación de ideas internas y externas dentro de plataformas, arquitecturas y sistemas, haciendo uso de modelos de negocio para definir los requerimientos de estas arquitecturas y sistemas. Dichos modelos de negocio acceden a ideas internas y externas para crear valor, al tiempo que definen mecanismos internos para retener parte de ese valor”.
Un ejemplo interesante de esta innovación en nuestro país es Sunn Meetup de Ruta N Medellín, plataforma virtual que conecta a diferentes organizaciones (público, privado y tercer sector) con diferentes emprendimientos que quieran solucionar los retos planteados.
Estos retos tienen origen en problemas ambientales, sociales, de desarrollo tecnológico, de competitividad y muchos más, que se trasladan a unas fichas técnicas y un video corto para proporcionar mayor información a los interesados. Fruto de la pandemia, no es de extrañar que hayan aumentado las demandas en torno al desarrollo tecnológico y la digitalización.
De igual manera, las organizaciones pueden lanzar sus retos directamente apoyándose en crowdsourcing, una noción que engloba tercerización de tareas y actividades de colaboración en línea realizadas por grandes grupos de personas, en respuesta a una convocatoria de innovación abierta.
En nuestra ciudad también se está apostando por estos modelos. Nada más por citar un ejemplo, en días anteriores, una compañía lanzó un reto que consiste en proponer un prototipo para capturar residuos plásticos en playas, ríos, caños, quebradas y mar abierto. Fue dirigido a recibir contribuciones de estudiantes universitarios y semilleros de investigación de universidades locales.
Esta es una invitación para que distintas organizaciones aprovechen las oportunidades y repitan buenas prácticas en momentos disruptivos como el que estamos atravesando, es momento de abrir sus procesos de innovación a muchos tipos de información y aportaciones del exterior, pues se ha demostrado cómo el trabajo colaborativo puede crear valor compartido y de esa manera, contribuir a la reactivación económica.
Las opiniones aquí expresadas no comprometen a la UTB o a sus directivas.
*Profesora, Escuela de Negocios, UTB.
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