Columna

El padre Biffi confinado (III)

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PADRE RAFAEL CASTILLO TORRES
05 DIC 2021 - 10:57 PM

En tiempos del padre Biffi (1856 -1862) la situación que se vivía en la Nueva Granada era convulsionada, algunas diócesis estaban sin obispos y la relación Iglesia – Estado reflejaba el drama de una nación maltrecha por sus conflictos internos.

En mayo de 1860 el Estado soberano del Cauca inicia la guerra con su presidente Mosquera, el más radical de los presidentes de los Estados que constituían la Confederación Granadina (Bolívar, Boyacá, Cundinamarca, Magdalena, Antioquia, Panamá, Santander y Tolima). Esta confederación impulsaría la transformación constitucional de la República sublevándose contra el gobierno central del presidente conservador Marino Ospina. Mosquera entrará en Bogotá el 18 de julio de 1861 declarándose presidente provisional de los Estados Unidos de la Nueva Granada. Dos días después emanará el famoso decreto de la “Tuición de cultos”.

Justo por cuanto sucede y afecta de manera directa la Iglesia, el padre Biffi va a desarrollar unas acciones que darán origen a la persecución y el confinamiento.

La primera de ellas es la forma como confronta al ciudadano presidente del Estado soberano de Bolívar, quien lo hizo comparecer para que explicara qué quería decir con aquello de: “Hasta donde mi conciencia lo permita”. “Eso significa que no acepto los actos del gobierno que, en mi concepto, sean perjudiciales para la Iglesia”, respondería el misionero, en ese momento responsable de la Iglesia de Cartagena ante el destierro de su obispo.

La segunda, tiene que ver con su posición frente al mismo personaje por la injusta encarcelación del sacerdote Pompeyo acusado de ser uno de los promotores de aquel hecho de desobediencia al régimen y de “otros antecedentes no menos reprensibles”. Biffi se levantará sin temor alguno y dirá que él era el responsable; que el padre Pompeyo no tenía nada que ver con ese hecho por ser él quien lo había promovido, redactado, hecho imprimir y divulgado. Tanto el padre Biffi como el padre Pompeyo serán condenados al destierro. En principio, si bien no fueron encarcelados, sí quedaron bajo un régimen de semilibertad hasta que se cumpliera la sentencia.

En el templo de Santo Domingo está una piedra recordatoria en la que se lee el testimonio de un misionero valiente: “Justo en esta sacristía, El padre Eugenio Biffi, Vicario General de la Diócesis de Cartagena, el 31 de julio del año 1862, cuando se disponía a la celebración de la Santa Misa y sin previo aviso, fue detenido por los soldados de un régimen anticlerical y confinado a la Isla de San Andrés por haber dado testimonio y acoger, con fe y valentía, la invitación del apóstol San Pedro: “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”. (Hechos 5, 29). La Arquidiócesis de Cartagena sigue recordando su ejemplo de santidad, escrito en nuestra historia eclesial, con gratitud y atenta vigilancia”.

*Director del PDP Canal del Dique.

“La primera de ellas es la forma como confronta al ciudadano presidente del Estado soberano...”.

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