Columna

El puente está quebrado

Compartir
JOSÉ H. RIZO DELGADO
12 OCT 2022 - 10:44 PM

El desembotellamiento del paso Bocagrande - Manga a través de la solución vial de un puente, está servido. Al menos en el plano conceptual. Un lado del sueño descansa en terrenos de la nación a nombre de la Armada Nacional, empalmado con la salida de la avenida San Martín de Bocagrande frente a la entrada de la base y, del otro lado, con la oreja del retorno que está debajo del puente Román en Manga. Esta solución la puede entender cualquier persona fácilmente imaginando el trayecto al observar el sitio en las aplicaciones de mapas de internet.

El impresionante tráfico vehicular que estamos sufriendo con la desordenada reactivación los que residimos y trabajamos en Bocagrande, es de volverse locos. La obstrucción en la movilidad afecta tremendamente la calidad de vida de los residentes y la actividad turística se ve entorpecida con el consecuente impacto en la percepción de visitantes que resienten el malestar que produce las demoras en sus traslados. Ni qué decir del ataque de estrés con el acoso por llegar a tiempo al aeropuerto o por una ambulancia que va o viene de los centros hospitalarios. Salir de Bocagrande entre las 3 y las 6 p. m. es de locos, por la congestión en el muelle de La Bodeguita, como resultado de la guerra del centavo de taxistas que no respetan la vía al detener el vehículo en cualquier parte y al no usar el corredor lateral de paso destinado para recoger y dejar los usuarios del muelle. Se suma a esto la falta de autoridad que, si la hubiera, aliviaría un poco la presión.

El puente Bocagrande Manga desviaría la gran cantidad de vehículos que entran y salen hacia y desde los destinos comerciales e industriales de El Bosque y Mamonal, como también hacia las poblaciones vecinas y el sector turístico de Barú. Es uno más de los megaproyectos de ciudad que permanecen desde hace décadas en la agenda. Pero (el terrible pero) que muy seguramente el lector debe tener en mente desde el principio del escrito y hasta debe estar mínimo tildándome de bobo soñador, es sencillo intuir que su ejecución es una utopía, un poco más pequeña que el canal del Dique y el aeropuerto, sin mencionar el programa de caños y lagos y la avenida Bicentenario, si es que nos alcanza para ejecutar la adaptación al cambio climático que, si no se hace, en 2050 no se necesitaría ya el puente Bocagrande - Manga sino trasladar todo Bocala a Turbaco.

Los cartageneros estamos atrapados en una dimensión que no es ni siquiera la tercera, supuestamente la que está terminando de pasar el planeta para cerrar este ciclo existencial. Una dimensión diferente llena de desgobierno, de apatía, de falta de cultura, con ausencia casi total de servidores públicos y líderes con el talento político genuino capaces de encauzarnos a una sociedad organizada.

Por lo pronto, el puente está quebrado.

“Los cartageneros estamos atrapados en una dimensión que no es ni siquiera la tercera, supuestamente la que está terminando de pasar el...”.

Te puede interesar:

Bazurto tiene la palabra

Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News
Publicidad