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Columna

China: arrogancia y poca información

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El 3 de enero pasado Alfredo Ramírez Nárdiz, generosamente contestó mi alusión a una columna suya. Es importante tener claro que la economía ha estudiado la producción bruta de riqueza de unidades políticas premodernas, y que si bien es cierto esos análisis son de creación reciente, los mismos han podido ser extendidos a los siglos previos al SXX. Las fuentes sobran y cualquiera que indague en una biblioteca o en la web puede constatar que China en miles de años previos al siglo XIX fue siempre la primera economía del mundo y que la llegada anglosajona a ese nivel es una atipicidad, por lo que es bastante posible que China e India tomen los primeros lugares de ese ranking en este siglo dadas sus colosales poblaciones y sus desarrollos económicos. En cuanto al tema de la libertad como el aludido la expone, es preciso decir que la libertad de los griegos poco tiene que ver con la moderna libertad noratlántica; ambas tienen raíces diferentes como lo explica Sartori. La libertad de los antiguos griegos se enmarcaba dentro de las prescripciones comunitarias de la Polis, y solo dentro de ese ethos tenía sentido; en cambio, la libertad de los modernos, que es una consecuencia inesperada del protestantismo, es individualidad de conciencia en contraposición del mundo externo del Estado o de la Iglesia. Además, cuando el profesor alude a los griegos debería recordar que ellos compartían religión homérica, tradiciones y cultura, pero de eso no debe derivar una idea de libertad como él equivocadamente la concibe para toda Grecia ya que no fue lo mismo, por ejemplo, la dinámica política ateniense que la espartana, por lo que cuando se habla del mundo heleno es necesario precisar. Ahora bien, ya en lo que tiene que ver con China cabe decir que el Estado no es un intruso como lo lee el liberalismo; al contrario, es un patriarca que representa a una civilización con la unidad política más antigua del mundo. El Estado chino no es un déspota, sino que es el heredero y guardián de la civilización, por lo que la forma de gobierno del PCCh vive en China no solo como socialismo democrático, sino también como la forma en que los chinos conciben que debe ser gobernada su nación, desde hace milenios. Entonces, juzgar desde la tradición demoliberal noratlántica lo que pasa en China solo ayuda a encubrir las ansias de dominación y humillación aun vivas que ya China sufrió en el despedazamiento ocasionado por europeos en las Guerras del Opio. Los externos reclamos democrático-liberales hacia China, solo enmascaran decimonónicos deseos de opresión. Lo demás es ilusión.

Pdta: ojalá que en este nuevo mundo multipolar el Gobierno incluya el proyecto del tren Caribe-Buenaventura en el proyecto Ruta de la Seda. Intuyo por lo dicho por Mintransporte que es así.

Miembro de la Alianza de Amistad Colombo-China.

“El Estado chino no es un déspota, sino que es el heredero y guardián de la civilización, por lo que la forma de gobierno del PCCh vive en China...”.

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