En proyecto del canal del Dique busca recuperar el ecosistema degradado y aunque parezca increíble, también fue diseñado para mitigar el impacto de las inundaciones causadas por fenómenos climáticos en la Región Caribe.
Si bien este cuerpo de agua tiene muchas cualidades, no es menos cierto que también ha generado impactos negativos a los cultivadores que lo pierden todo en cada temporada invernal y ni hablar del daño a la Bahía interna de Cartagena, a donde va a parar gran parte de su sedimentación. Desde 2008 se habla de una solución con un proyecto ambicioso que en el gobierno del expresidente Duque se propusieron sacar adelante, el cual tiene un costo de $3.2 billones que contempla una obra conformadas por compuertas, diques y esclusas que serían la solución para los impactos negativos que genera el canal del Dique.
Este proyecto tuvo un sinnúmero de quejas que con la llegada de Gustavo Petro a la Presidencia, han ido cambiando y las comunidades poco a poco lo aceptan. Siempre se dijo que los recursos estaban listo, que el Gobierno nacional lo asumiría; pero ahora salen nuevas aristas, como la que planteó el ministro de Transporte, Guillermo Reyes, que propone que sean los ciudadanos los que asuman el costo de las obras y me pregunto: ¿por qué? ¿Cuál es la razón por la que el Estado no puede asumir ese proyecto? ¿Quién asume los daños causados por el Dique, los cultivos perdidos por décadas, la afectación a la salud que implica la contaminación de la Bahía interna de Cartagena?
Otras obras como el metro de Medellín; los millones invertidos, perdidos y ejecutados en el metro de Bogotá, entre otros tantos proyectos de infraestructura que cuentan con la inversión del Gobierno, y ahora ¿cómo es que las obras del canal del Dique nos toca a nosotros? No comprendo las razones por las que en la costa todo debe ser así, a regañadientes, entre la puja. Es como si el Estado creyera que la Región Caribe no merece nada del país. No es justo, no es bueno, no se pueden aceptar esas imposiciones, así no más.
En Cartagena para tener vías, nos toca pagar peajes, para salir de la ciudad pagamos peajes, ahora resulta que para ver la bahía limpia también tendríamos que pagar valorización. No puede ser que el candidato que prometió mejores condiciones para su región, sea el que nos condena a más impuestos. Decir que lo paguen los dueños de tierras porque se van a valorizar es descarado, esos mismos propietarios han visto por años perder sus cultivos, morir sus animales, tener tierras casi que perdidas y jamás hubo para ellos una indemnización por los daños del canal. Ah, pero ahora sí cuentan, ahora sí son visibles.
Que lo asuman los residentes cerca de la bahía, otro descaro, por años han soportado los malos olores, se han enfermado y, ¿quién asumió todos esos daños? No es justo pagar valorización por una obra nacional. Si hay para el metro de Bogotá, debe haber para el canal del Dique.
