Columna

La vaca loca

Compartir
JAVIER RAMOS ZAMBRANO
26 MAR 2023 - 10:56 PM

La Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), también llamada “enfermedad de las vacas locas”, es neurodegenerativa, afecta al ganado vacuno y puede transmitirse a los seres humanos a través del consumo de carne contaminada. La EEB es causada por una proteína anormal llamada prión, que se encuentra en el cerebro y la médula espinal de los animales infectados. Los síntomas incluyen cambios en el comportamiento, como la agresividad o la inquietud, problemas de coordinación y debilidad muscular. No existe una cura conocida para la EEB, y los animales infectados suelen ser sacrificados para prevenir la propagación de la enfermedad.

La preocupación por la EEB surgió en la década de 1990, cuando se descubrió que los humanos podían contraer la variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, similar a la EEB, al consumir carne contaminada.

Desde entonces “no meterse en esta vaca loca”, o “no subirse a una vaca loca” son frases que se popularizaron y que usamos tanto citadinos y los que “somos bien provincianos”, de manera coloquial, para expresar que alguien no quiere involucrarse en una situación o problema potencialmente peligrosa o complicada.

Esta expresión la utilizó metafóricamente la bogotana Ana María González, secretaria del Interior y alcaldesa (e) de Cartagena, mientras el alcalde William Dau está en Nueva York, para referirse a que los cartageneros no queremos ser servidores públicos en esta ciudad, porque aquí “se requiere temple, carácter y resistencia”. Lea aquí: Vídeos: las voces que piden la renuncia de la alcaldesa (e) de Cartagena

A raíz de esa declaración, adhiero a lo que escribió Weildler Guerra para El Espectador, sobre lo que calificó como injusto, irresponsable o discriminatorio: “Es una actitud innecesariamente arrogante frente a los gobernantes y profesionales locales. Este tipo de centralismo que se asume como civilizatorio los lleva a algunos a actuar como funcionarios de una metrópoli lejana en sus posesiones coloniales”. Lea aquí: Provincianos cosmopolitas

Más allá del tema de no controlar la lengua, porque pareciera algo normal en una administración en la que el mismo líder no hace ni el más mínimo esfuerzo para pensar dos veces antes de hablar o acusar a quien le venga en gana (sea o no malandrín), vale la pena preguntarse de qué han servido ese temple, carácter y resistencia de la secretaria del Interior en esta administración. Por ejemplo, ¿dónde está el carácter para combatir la inseguridad?, no más en la reciente encuesta de Pulso Social del Dane, Cartagena aparece como la ciudad con la mayor percepción de inseguridad (88.6% de los encuestados se sienten inseguros).

Lo que sí vemos es el temple para supuestamente presionar a unos ediles con la intención de que eligieran a su amigo en la conformación de la terna para la elección de alcalde de la Localidad 3. Recordemos el audio que se filtró en el que les dice qué hacer para “estar en la buena”. Lea aquí: Estar en la buena

Tiene también la resistencia, pues pese a que su jefe prometió en campaña que se acabarían los amiguismos, 19 OPS que la Alcaldía ha firmado desde noviembre desde 2020, fueron para personas que trabajaron con ella, muchas, de la fundación FEM, la que fundó. Lea aquí: Los contratos del círculo de la secretaria del Interior en el gobierno de Dau

No es sano ni responsable “subirse a una vaca loca” sin tener la verdadera vocación y preparación para el servicio público, sea de donde sea, porque así de fácil es contagiarse. Hay que ser y hacer.

“No es sano ni responsable ‘subirse a una vaca loca’ sin tener la verdadera vocación y preparación para el servicio público...”.

Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News
Publicidad