Columna

La tragedia del POT

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JAIME CORREA VÉLEZ
10 JUL 2023 - 10:30 PM

El Plan de Ordenamiento Territorial de Cartagena ha tenido una historia turbulenta desde 1998. Ese año la administración de Nicolás Curi (e.p.d.) concertó con Fonade la contratación de un equipo consultor multidisciplinario, que asumió la quijotesca tarea de construir el POT con la memoria institucional de todas las dependencias de la Alcaldía de Cartagena.

El POT del año 2000 fue mutilado y la cartografía de su componente de Patrimonio jamás se publicó en la Gaceta Distrital, fue aprobado mediante el Decreto 0977 en noviembre de 2001 por el alcalde Carlos Díaz. En 2008 la Secretaría de Planeación emitió una circular para resolver la inconsistencia de la delimitación histórica, en la que aclara que dicho mapa corresponde a otro realizado en 1994 por Colcultura, 7 años antes de la expedición del POT. Estas maniobras evidencian un esfuerzo sistemático de un conjunto de actores públicos y privados que derivó en la destrucción del amplio repertorio de Arquitectura Republicana, de Transición y Mid-Century Modern en Bocagrande, Castillogrande y Manga. A partir de 2002, Cartagena fue testigo de un boom de la construcción jamás visto en casi 5 siglos.

Cartagena volvió a intentarlo en 2007, 2011 y 2015 con un desangre multimillonario estéril. En 2017 el exalcalde Manolo Duque lanzó la pomposa iniciativa del POT Moderno, inventándose un entuerto jurídico con Findeter. Cartagena estuvo intervenida entre 2017 y 2020 por la Procuraduría General de la Nación tras el desplome de Blas de Lezo, que reveló un índice de ilegalidad en el sector de la construcción, del 85%, destapando la nula implementación de Control Urbano en la ciudad.

La alegre interpretación de un curador urbano estuvo a punto de convertir a Cartagena en Hong Kong, con decenas de proyectos VIS donde el POT no lo permitía. En 2019 un secretario de Planeación bastante creativo hizo un cambiazo del Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP) del Centro Histórico, cuyo análisis forense reveló 85% de alteración. Todas las voces de expertos internacionales recomiendan poner en valor el Patrimonio Arquitectónico, potenciar nuestros recursos ambientales, darle la cara a nuestros recursos hídricos y hacer renovación urbana para optimizar toda la ciudad.

El nuevo POT convierte al Centro Histórico en el corazón de la gestión urbana de Cartagena, articulándose con los PEMP de las Murallas y San Felipe, del Paisaje Cultural de la Bahía, de San Francisco y del Sector Antiguo. Encara la gobernanza del Patrimonio Arquitectónico, plantea la creación de un sistema de información urbano robusto, crea un Banco Inmobiliario para administrar los más de 3.000 bienes inmuebles del Distrito. Ordena el manejo integral de las unidades de actividad costera y las cuencas hidrográficas, así como la planificación rural. Instrumenta la implementación de la plusvalía y la transferencia de derechos de construcción. Implementa la Clasificación Industrial Internacional Uniforme (CIIU), para precisar los usos del suelo y fortalecer el control urbano. Aborda con seriedad el cambio climático e incorpora la cooperación internacional.

El Plan de Ordenamiento de Cartagena ha tenido una historia turbulenta desde 1998. Ese año la administración de Nicolás Curi (QEPD) concertó con FONADE la contratación de un equipo consultor multidisciplinario, que asumió la quijotesca tarea de construir el POT con la memoria institucional de todas las dependencias de la Alcaldía de Cartagena.

El POT del año 2000 fue mutilado y la cartografía de su componente de Patrimonio jamás se publicó en la Gaceta Distrital, fue aprobado mediante el Decreto 0977 en noviembre de 2001 por el Alcalde Carlos Díaz. En 2008 la Secretaría de Planeación emitió una circular para resolver la inconsistencia de la delimitación histórica en la que aclara que dicho mapa corresponde a otro realizado en 1994 por Colcultura, 7 años antes de la expedición del POT. Estas maniobras evidencian un esfuerzo sistemático de un conjunto de actores públicos y privados que derivó en la destrucción del amplio repertorio de Arquitectura Republicana, de Transición y Mid-Century Modern en Bocagrande, Castillogrande y Manga. A partir de 2002 Cartagena fue testigo de un Boom de la construcción jamás visto en casi 5 siglos.

Cartagena volvió a intentarlo en 2007, 2011 y 2015 con un desangre multimillonario estéril. En 2017 el ex alcalde Manolo Duque lanzó la pomposa iniciativa del POT Moderno, inventándose un entuerto jurídico con Findeter. Cartagena estuvo intervenida entre 2017 y 2020 por la Procuraduría General de la Nación tras el desplome de Blas de Lezo, que reveló un índice de ilegalidad en el sector de la construcción del 85%, destapando la NULA implementación del Control Urbano en la ciudad. La alegre interpretación de un Curador Urbano estuvo a punto de convertir a Cartagena en Hong Kong, con decenas de proyectos VIS donde el POT no lo permitía. En 2019 un Secretario de Planeación bastante creativo hizo un cambiaso del Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP) del Sector Antiguo cuyo análisis forense reveló un 85% de alteración. Todas las voces de expertos internacionales recomiendan poner en valor el Patrimonio Arquitectónico, potenciar nuestros recursos ambientales, darle la cara a nuestros recursos hídricos y hacer renovación urbana para optimizar toda la ciudad.

El nuevo POT convierte al Centro Histórico en el corazón de la gestión urbana de Cartagena articulándose con los PEMP de las Murallas y San Felipe, del Paisaje Cultural de la Bahía, de San Francisco y del Sector Antiguo. Encara la gobernanza del Patrimonio Arquitectónico, plantea la creación de un sistema de información urbano robusto, crea un Banco Inmobiliario para administrar los más de 3000 bienes inmuebles del Distrito. Ordena el manejo integral de las unidades de actividad costera y las cuencas hidrográficas, así como la planificación rural. Instrumenta la implementación de la Plusvalía y la Transferencia de Derechos de Construcción. Implementa la Clasificación Industrial Internacional Uniforme (CIIU), para precisar los usos del suelo y fortalecer el control urbano. Aborda con seriedad el cambio climático e incorpora la cooperación internacional. Los próximos 3 alcaldes tendrán que ejecutar una sólida línea base de proyectos. Es el esfuerzo institucional más serio realizado en Cartagena para ordenar su territorio, con una gestión urbana de medio siglo. La narrativa perversa de dejárselo a la próxima administración ya está cantada, perpetuando la frustración del cartagenero mientras envidia a Barranquilla... Que mataría por parecerse a Cartagena!

“Los próximos 3 alcaldes tendrán que ejecutar una sólida línea base de proyectos. Es el esfuerzo institucional más serio realizado en Cartagena...”.

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