comscore
Columna

Productividad rural inteligente

Compartir

El reto del desarrollo agropecuario y agroindustrial del Departamento de Bolívar y de Colombia, es la productividad del campo. Para afrontarlo con éxito será necesario priorizar algunas iniciativas inteligentes, solidarias y eficaces.

Primera iniciativa necesaria: el abastecimiento de agua para los cultivos. Colombia tiene más de 18 millones de hectáreas cultivables, pero sólo alrededor de un millón cuentan con riego. Mientras Colombia sólo riega el 6% de su área cultivable, países como México, Chile y Perú, competidores directos de nuestra producción, tienen respectivamente el 46%, 44% y 40% de sus tierras cultivables con riego. Nuestro país adoptó el Plan Nacional de Riego 2020 – 2039 mediante la Resolución 311 de junio 30 de 2020 emanada del Min agricultura, con una meta de inversión de 21 billones de pesos de valor constante en 20 años, para lograr un modesto 15% de área cultivable con riego. Sin embargo, mirando el Proyecto de Presupuesto para el 2024, no veo el rubro que cubra la partida correspondiente a la inversión para el próximo año.

Segunda iniciativa necesaria: Identificar y acometer Proyectos Productivos Estratégicos sostenibles en el mediano y largo plazo. Se trata de priorizar aquellos cultivos necesarios para la seguridad alimentaria nacional, que nos ahorren divisas, que tiendan a satisfacer la demanda interna y se integren a la cadena productiva agroindustrial. Está identificada la necesidad de incrementar con urgencia la producción de maíz, soya y sorgo para la producción de alimentos concentrados con destino a la producción de proteína animal (cerdo, pollo, huevos y pescado). También la producción suficiente de plátano, ahuyama, ajonjolí, fríjol, ñame, yuca, arroz, cultivos que, al lado de los antes mencionados, permiten la elaboración de harinas enriquecidas con vitaminas y minerales que son alternativas para combatir la desnutrición infantil y sustituir las que se elaboran a partir de productos importados costosos. Es el ejemplo de la SENHARINA, presentada por el Gobierno para los niños en la Guajira, a partir de una investigación del SENA con algunos de los productos mencionados y otros de la cultura Wayuu. También la Universidad de Cartagena y el Club de Leones Cartagena de Indias tienen una propuesta similar con NUTRILEÓN, harina fortalecida a partir de productos de los Montes de María, para desarrollarlo industrialmente en convenio entre ambas entidades y con los productores del campo.

Tercera iniciativa necesaria: la creación de clústeres con proyectos productivos estratégicos. Los clústeres están constituidos por extensas áreas de tierra cultivable, afectadas todas ellas a un solo cultivo o a dos o tres cultivos de alta prioridad para el país. Lo ideal, por razones de inclusión y democratización de la propiedad, es que las tierras pertenezcan a muchos propietarios. Así se hizo en los dos clústeres de palma de aceite de María La Baja y San Pablo en Bolívar. Lo importante es que todos los propietarios, a través de los mecanismos jurídicos que se escojan, y hay varios, afecten o destinen la tierra a las necesidades del Proyecto Productivo Estratégico y se acojan a los mecanismos de integración acordados. Esto permitirá una adecuada planificación del cultivo, lograr economías de escala en los costos de insumos, tecnologías, investigación y desarrollo, maquinaria, equipos y comercialización; también integración con la agroindustria y generación de otros desarrollos productivos derivados, asociados o relacionados con el clúster.

Cuarta iniciativa necesaria: financiación suficiente y sindicada (entre varios financiadores). Algunos analistas consideran esta variable como la primera, pues sin ella no hay proyecto. El Estado debe concurrir con aportes de capital semilla, que pueden ser reembolsables para reinvertir. Si hubiere que acudir a créditos, y lo deseable es que no, las tasas de interés deben ser costeables o subsidiadas; también se puede adoptar una forma de financiación remunerable contra resultados y amortizable de acuerdo a los ciclos productivos del cultivo. Y todas estas modalidades pueden concurrir en una mezcla que viabilice económica y financieramente el proyecto.

Quinta iniciativa necesaria: Promoción y administración experta de un socio integrador privado. Este sería el encargado de promover la nueva visión, administrar y traer y aplicar el know how requerido para lograr el éxito desde la fase cero del Proyecto. Reportará a los socios y a los organismos de dirección general y de control que se establezcan.

Claramente el proceso es complejo y exigente, pero debemos empezar. Si no afrontamos el reto las consecuencias serán muy graves y ni siquiera las alcanzamos a imaginar.

Siga las noticias de El Universal en Google Discover
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News