Columna

Faustino

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HAROLDO RODRÍGUEZ
15 SEPT 2023 - 10:03 AM

En la Cartagena de Indias de los sesenta del siglo pasado, un grupo de profesionales incursionan en el cine experimental y amateur. Lucho Mogollón, a sus 39 años, utiliza su cámara Bolex de 8 mm para filmar su ciudad, sus viajes y su vida social y familiar. En los escenarios cotidianos del barrio Bocagrande y en su casa en la carrera cuarta, en los intensos domingos, se daban cita el arquitecto Gastón Lemaitre, el acuarelista Hernando Lemaitre, el arquitecto Indalecio Camacho y, el Ganso Morillo y familiares, quienes combinan actividades de pesca, vela, buceo y fiestas en el mar Caribe, mientras se iba filmando todo lo que sucedía en su entorno.

En la cámara se plasma la ciudad que se expandía en sus nuevos barrios mientras el centro histórico se rehabilita y moderniza. Lucho, ser sensible y acucioso esteta, rodeado de buenos maestros del espacio y la luz ,su coequipero Gastón Lemaitre se sumergen en jornadas creativas, durante 52 semanas de los años 1966 y 1967, adentrándose en el universo surreal del rodaje del filme Faustino, con la técnica del stop motion.

Desde la primera vez que proyecté Faustino, en el Museo de Arte Moderno, poco antes de la pandemia del Covid-19, habiendo conocido a sus autores, quedé prendado con tanta belleza fílmica. Mientras transcurrían las escenas, como realizador imaginaba las puestas en escena, en una especie de detrás de cámaras, donde desplegaba la forma en que los protagonistas abordaban el plan de rodaje, las locaciones, la luz que había sido definida como el componente constitutivo de la unidad fotográfica; la dirección de arte, la locación de patio de la casa tupido por los árboles, los elementos decorativos, la quincallería barroca de los set me confirmaban que todo estaba a favor del esplendor de la obra. Me resistía a dejarme atrapar del conocimiento del cine como disciplina, para continuar maravillado, como un simple espectador, porque sentía que estaba viendo un cortometraje de nivel mundial. Luego, desglosando cada escena y cada plano consideraba la creatividad de la escritura del guion, los encuadres precisos, los cortes de planos medios a planos cerrados y en la angulación de la cámara encontraba la prueba fehaciente de que uno de los codirectores, Gastón Lemaitre (QEPD), como arquitecto aportaba a la belleza de los encuadres y demostraba su habilidad con la espacialidad, integrándose armónicamente a la propuesta de la mise en scene.

Faustino, sin duda alguna, es una pieza fílmica que representa su época. Demuestra la madurez de saber contar historias, en la estética lumínica de los patios jungláricos del Caribe y en el diseño desbordante de la colorimetría de las escenas. Su público no tiene edad ni tiempo; los niños de edad escolar y los mayores en un centro geriátrico serán capturados por este ejercicio estético de importancia.

EL DIRECTOR

Luis Mogollón de Zubiría nace en 1927 en la casa familiar republicana de la tercera avenida del barrio de Manga de Cartagena de Indias; inicia sus estudios en el Colegio la Esperanza de esta ciudad y luego continúa su formación en Boston (Estados Unidos), en el Colegio Fessenden y su bachillerato preparatorio en el Colegio Phillips Exeter Academy. En plena guerra debe permanecer varios años sin regresar a Colombia durante las vacaciones; luego ingresa a la Universidad de Pensilvania, Wharton, para cursar la carrera de economía. En 1951, regresa a su ciudad natal, graduado de economista, para iniciar su vida laboral en los Talleres Mogollón.

El proceso de su cinematografía se inicia en sus años en Estados Unidos; allí se familiariza con la técnica, el lenguaje y las tendencias del cine mundial que podía ver en sus salas de cine; antes de su regreso definitivo a Colombia, compra equipos de filmación y una buena cantidad de rollos de 8 mm.

En Cartagena de Indias realiza sus dos filmes emblemáticos: Faustino y Nunca comas flores; este último realizado con Hernando Lemaitre, el pintor acuarelista. A la vez, prosiguió en estos años de navegación a vela, pesca, buceo, aeromodelismo y crónicas familiares, filmando todo en 8 milímetros, en un vasto acervo de cortos familiares, bautismos, viajes, fiestas, secuencias de la ciudad y paseos marítimos.

Luis Mogollón de Zubiría pertenece al grupo de pioneros del cine experimental de Cartagena de Indias, que surgió en los años sesenta del siglo XX, y entre los cuales se cuentan Enrique Grau, Tolin de la Vega, Gastón y Hernando Lemaitre.

A sus casi 96 años partió a la eternidad y desde su ultimo soplo mantuvo casi intacta su lucidez mental y buen humor, producto de una vida activa creativamente y gracias al ahínco con la que ha abordado su existencia, siempre acompañado en sus sueños y periplo vital por su amada esposa, Yolanda Pupo de Mogollón.

SINOPSIS DE LA OBRA FILMICA

• Faustino (1966 - 14 minutos - Animación). Codirigida con Gastón Lemaitre.

En formato de cinta cinematográfica de 8 milímetros, es uno de los primeros cortometrajes de animación del cine colombiano. Usa la técnica de pixilación, que consiste en filmar cuadro por cuadro, los objetos y personajes, en diferentes posiciones, para después en el montaje, por yuxtaposición, simular el movimiento.

• Nunca comas flores (1966 - 2 minutos - Ficción). Codirigida con Hernando

Lemaitre.

• Fragmentos de Nunca comas flores y de otras filmaciones de Luis Mogollón se integraron al documental histórico “Elementos de una acuarela” que dirigiera, en 1986, Sergio Cabrera.

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